Ojo con los oídos sordos
“Llegó el momento de tocar el piano y no correr con prepotencia alrededor”. Del liderazgo. Del compromiso grupal. Del revolcón. Lo que hace poco era una clasificación cómoda, sostenida con futbol y goles, se ha transformado en burguesía y conformismo, con el riesgo de convertirse en una pesadilla, sin la tranquilidad interior.












