Cuando la muerte avisa… asusta
Cuando tiembla la tierra, el miedo no respeta. Sacude por igual al poderoso y al humilde. Derrumba paredes, quiebra emociones y certezas durante segundos interminables. Tras el terremoto, la mente trabaja con la fuerza. No es solo correr, es ayudar, es gestionar, es como en el futbol, saber jugar.










