Para el record, un golazo
Como debía ser: el gol del récord…un golazo. Desbordados fueron los arrebatos entusiastas e interminables de su autor, Dayro Moreno, asociados con el júbilo en las tribunas. Galván, el histórico, activo protagonista en la celebración en segundo plano, con un fugaz abrazo tras la entrega de la camiseta conmemorativa, mientras los compañeros alborozados rodeaban al goleador.












