lunes octubre 26 de 2020

Del chorizo y de la nada

Por Augusto León Restrepo

Bogotá, 08 de julio_ RAM_ Me expresó alguien que leyó la columna de opinión de hace una semana «suscrita por quien esto escribe», relacionada con una columna oral difundida por el novelista tulueño Gustavo Álvarez Gardeazábal, en la que comenta sobre unos dineros dispuestos por el gobierno departamental para alimentar una fiducia que se ha constituido, parece, para reemprender lo de la construcción del Aeropuerto Regional del Eje Cafetero, sito en terrenos del municipio de Palestina, que debemos aterrizar una vez más el tema y que también nosotros. Recordamos que lo central de lo de Gardeazábal y con lo que estuvimos de acuerdo, es haber dicho que esperaba que ese dinero no fuera a un foso, a un barril sin fondo como en el pasado fueron inversiones por miles de millones de pesos, con inutilidad clara y manifiesta en resultados, hasta tal punto que Aeropalestina es quizás el más grande elefante blanco, gris, rosado, de todos los paquidermos que, como en un gigantesco circo, se exhiben por la geografía nacional.

El tema ya aterrizó. El Contralor General de la República, vino, vio y opinó. La Patria y Eje 21 publicaron las conclusiones a las que llegó, después de una visita relámpago que efectuó a ese escampado con terraplenes, en compañía de la gerente de Aeropalestina y su equipo, la ingeniera Amparo Sánchez , a quien, dicho sea de paso, tengo en muy buen ver como persona y como profesional. Y el Contralor se comprometió en acompañar este proyecto «ya que es de vital importancia para el país y hoy es una obra crítica(?) que tiene que salir bien». Otro funcionario más, con el señor Presidente y ministros y parlamentarios, y «obispos y embajadores», que tienen el mismo criterio, respetabilísimo por demás. Solo que el Contralor le prendió como cinco velitas al diablo y le hizo, a futuro, cinco objeciones, que ojalá sean absueltas, antes de que se inicien las inversiones con la platica generosa del departamento, de los caldenses, que van a empezar con la construcción de la carretera y la ciclovía(?) que nos va a conducir desde Chinchiná hasta Aeropalestina. Como quien dice, van a ensillar, antes de traer el avión. Pero no nos distraigamos.

Las objeciones las resumió el boletín oficial que dio cuenta de los resultados de la visita del Dr. Córdoba hace una semana y a las cuales vamos a aludir en seguida, no sin antes de hacerle eco a ciertos datos que me refrescaron la memoria: yo no me acordaba, por ejemplo, que de lo que se trata es de construir y poner en operación a Aeropalestina en su primera etapa correspondiente a una pista de 1.460 metros de longitud, 45 metros de ancho y 5.600 metros cuadrados de terminal y cuatro posiciones de parqueo para aeronaves. ¿Alguno de ustedes sabe las actuales y semejantes dimensiones del actual aeropuerto de La Nubia?. Yo tampoco. Pero, malicia indígena ansermeña me permitiría concluir que de lo que se trata es de trastiar a La Nubia para Palestina, con la única diferencia es que dizque en Palestina no ventea y se podría aterrizar de noche. Y que, en el futuro aviones de carga, repletos de manizaleños, chinchinenses, palestinos y araucanos, café y flores, fueran directo a Pekín y a Tokio. Y nos trajeran a miles de ojirrasgados, a disfrutar del paisaje cultural cafetero, que como va, va a ser otro elefante blanco.

Aterricemos: El Contralor nos contó que para los anteriores efectos hay suscrito un convenio de colaboración y coordinación entre la Aeronáutica civil, el Ministerio de Transporte, la ANI, el departamento de Caldas, el municipio de Manizales y la Asociación para la construcción de Aeropalestina. Pero ¿qué pasa con este convenio?. Que carece de mecanismos de seguimiento y verificación.

Y la primera fresa sobre la torta: los actuales diseños datan del 2012 – 2013 y tampoco contaron con una interventoría integral. Hay que validarlos ahora, previo al proceso de licitación pública. El Contralor dice que son diseños obsoletos.

Existe una matriz de riesgos del proyecto elaborada por los actores del convenio marco de colaboración y coordinación. El Contralor dice que esa matriz es incompleta y sin plan de manejo.

Y la tapa del congolo: Deduzco que ni siquiera se ha obtenido el permiso de construcción de Aeropalestina: textualmente copio: se encuentran publicados por parte de Aerocafé los pliegos de contratación del estudio de gestión del Espacio Aéreo, siendo este uno de los requisitos de Autoridad Aeronáutica para otorgar permiso de construcción. Dice el Contralor: Demora en la obtención del permiso de construcción. (sic) ¿No existe ni siquiera permiso de construcción?. Entonces ¡ojo!. Que no se vaya a echar una sola palada en los peladeros de Palestina ni se vaya a mandar un solo tractor para allá, antes de pararle bolas a lo establecido por el señor Contralor.

Después de lo anterior, ahora sí que quedé más patidifuso. Me acordé de un compañero de bachillerato, a quien el Padre Aristizábal le preguntó que definiera el concepto de la Nada y respondió: la Nada, Padre, es como un chorizo sin carne y sin forro. Como el proyecto de Aeropalestina: en estos momentos, es Nada.

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