sábado noviembre 26 de 2022

Excandidata presidencial colombiana pide a sus antiguos captores de las FARC hacer más por el perdón

23 junio, 2021 Generales, Judiciales, Política

Ingrid Betancourt, excandidata presidencial colombiana y quien permaneciera secuestrada por las FARC, reacciona mientras habla durante un acto de reconocimiento de responsabilidades de secuestros por parte de las FARC en la que participaron exmiembros de la guerrilla, en Bogotá, Colombia, Junio 23, 2021. REUTERS/Luisa Gonzalez

 Por Julia Symmes Cobb 

BOGOTÁ, 23 jun (Reuters) – La excandidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, quien permaneció más de seis años privada de la libertad por el grupo rebelde de las FARC, criticó el miércoles la falta de compromiso de los antiguos guerrilleros al momento de pedir perdón por los secuestros que cometieron en medio del conflicto armado interno.

Betancourt, rescatada en una cinematográfica operación militar en 2008, se reunió por primera vez cara a cara con los líderes de las ahora desmovilizadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como parte de la participación de los exguerrilleros ante una comisión de la verdad creada por un acuerdo de paz de 2016.

«Debo confesarles que me sorprende que nosotros de este lado del escenario estemos todos llorando y que del otro lado no haya habido una sola lágrima», dijo la exdirigente política de 59 años.

«Yo quería oírlo hablar desde su corazón y no desde la política. Este es un encuentro de corazones, este no es un encuentro político», afirmó Betancourt refiriéndose a un discurso previo de Rodrigo Londoño, alias «Timochenko», quien fue el último comandante de la desmovilizada guerrilla.

Los antiguos líderes de las FARC aceptaron en abril su responsabilidad en miles de secuestros y los excombatientes, incluido Londoño, reiteraron su arrepentimiento el miércoles.

De acuerdo con la Justicia Especial para la Paz, las FARC cometieron 21.396 secuestros en medio del conflicto interno de más de medio siglo que también ha dejado más de 260.000 muertos y millones de desplazados.

Ojos aguados

Ingrid Betancourt, excandidata presidencial colombiana y quien permaneciera secuestrada por las FARC, reacciona mientras habla durante un acto de reconocimiento de responsabilidades de secuestros por parte de las FARC en la que participaron exmiembros de la guerrilla, en Bogotá, Colombia, Junio 23, 2021. REUTERS/Luisa Gonzalez

Betancourt agradeció a algunos excombatientes por tratar de entender el sufrimiento de los secuestrados y sus familias, pero aseguró que es necesario ver los ojos aguados de los antiguos captores en una señal de arrepentimiento que permita la reconciliación.

«Yo necesito ver los ojos aguados de ustedes», dijo en medio de lágrimas y sollozos. «Volver a ser humanos es llorar juntos. Algún día tendremos que llorar juntos por el sufrimiento de ustedes, el de su vida, por el sufrimiento que nos causaron a nosotros, a nuestros hijos, a nuestras familias y por el sufrimiento de Colombia».

Betancourt pidió a los líderes de las desmovilizadas FARC utilizar los recursos del narcotráfico que acumularon durante años de confrontación para la indemnización de las víctimas.

El acto incluyó los testimonios de otras siete víctimas y siete excombatientes. Algunos dijeron que perdonan a las FARC.

«Yo he perdonado, he perdonado para no seguir envenenando mi espíritu», dijo Armando Acuña, que fue secuestrado en 2009. «Quiero pedirles hacer todo lo humano y casi lo inhumano por la paz de este país».

Otros pidieron a la antigua guerrilla hacer más, especialmente en la búsqueda de los restos de los rehenes que murieron mientras estaban secuestrados.

«No hay día que yo me levante y no piense en ellos», dijo Helmuth Angulo, cuyos padres fueron secuestrados y asesinados por las FARC en 2000.

Angulo criticó el trabajo de la unidad de búsqueda creada por el acuerdo de paz para encontrar a los desaparecidos, pero reconoció los esfuerzos de las FARC para encontrar los cuerpos de sus padres.

Luz Marina Monzón, jefa de la unidad, dijo que reconoce el dolor y la frustración de quienes aún buscan los restos de sus familiares y que espera poder ayudar a Angulo.

Los excombatientes también pidieron perdón previamente en reuniones privadas con las víctimas y entregaron información para ayudar a localizar los restos de decenas de rehenes.

Ángela Cordón, que tenía 14 años cuando su padre y su tío fueron secuestrados en 2003, sigue buscando sus restos y dijo que quiere sanarse.

«Veníamos a florecer, no a desaparecer», aseguró.

Estas son las frases más representativas de Ingrid Betancourt:

“Aquí estamos los que estamos, cargando nuestras heridas y nuestros muertos, con la dificultad de mirarnos los unos a los otros a la cara”.

“Quería oírlos hablar desde el corazón, no desde la política”, le dijo Betancourt a Carlos Antonio Lozada.

“Después de todo lo que ha pasado puede usted sentir la ausencia que causó a nuestros hijos la ausencia de madres y padres”, reclamó a Pastor Alape.

“Tuve pesadillas, una obsesión durante años”

“… Y yo le dije, ¿yo puedo confiar en usted? El día que le den la orden de matarme, ¿usted qué hace? Y el muchacho se fue con los ojos aguados. Y yo necesito ver los ojos aguados de ustedes”, dijo Ingrid Betancourt tras narrar un intento de fuga.

#Video «Me cuesta trabajo no seguir llorando, pero debo confesarles que me sorprende que nosotros de este lado del escenario estemos llorando y que del otro lado no haya habido una sola lágrima»: Ingrid Betancourt a exintegrantes de Farc

“No todo está olvidado. Esto no es un ejercicio para hacer tabula rasa, sino para recordar. No es porque este acto se da que pasamos por encima de todos los sufrimientos”.

“Yo nunca hubiera imaginado desde lo profundo de mi cautiverio que un día tendría la posibilidad de un diálogo humano con mis antiguos captores”.

“… que nuestros jóvenes, que se están manifestando, y aquellos policías que, llevados por el miedo y las ideologías de guerra, entiendan la diferencia y no vuelvan a empezar”.

«Si los que estamos aquí presentes, hijos de Colombia marcados en carne viva por el odio, hemos podido escucharnos y hablarnos con todo lo que nos cuesta, podemos decir que el amor es más grande. Que hay esperanza. Si hay esperanza, hay futuro»

«No queremos volver nunca al pasado y estamos listos para enmendar y construir hombro a hombro un nuevo futuro para todos”, con esta frase terminó su intervención Ingrid Betancourt.

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