sábado noviembre 26 de 2022

El ONCE que quiero, espero y rechazo

Foto: VizzorImage / John Jairo Bonilla / Contribuidor

Por Esteban Jaramillo Osorio

Manizales, 17 enero,2022_RAM_ Hace un año, como preámbulo a su enésimo fracaso, uno más en seis torneos, el Once Caldas agitó el mercado con preferencia a la cantidad sobre la calidad.

Como catarsis, hoy se mueve con raciocinio, incorpora jugadores con mayor juicio, sin revolucionar el ambiente, algunos de ellos confiables, pero pocos con el rótulo de estrella o como garantía plena.

Torijano, un líder, defensa central, de cualidades reconocidas es punta de lanza en la renovación. Será el capitán.

Regresó Juan David Rodríguez, conocido y respetado, por su seriedad al competir y versatilidad con el balón desde su función de medular con equilibrio. Permanece Juan David Pérez, el goleador del año anterior. Llega Marlon Piedrahita, en duda por su edad, con reconocimiento a su experiencia, adaptado a su rol de mediocampista.

Banguero con  destacado pasado pero inactivo hace meses, justifica hasta ahora su presencia por su trabajo en pretemporada. Valdéz, con la pólvora mojada en sus últimas temporadas, tiene opción de pelearle un cupo a Ménder García en el centro del ataque, con la expectativa de un delantero más que se encuentra en contactos.

Bárbaro con poco brillo en su currículo pero con el beneplácito del entrenador que lo conoce, y Córdoba, quien desnuda inconsistencias técnicas, que lo alejan de la titular en beneficio de Palma.

Los jóvenes de la cantera, como propuesta, parecen ser alternativa para un entrenador que, a diferencia de los recientes, mira las divisiones menores con atención y aprecio.

Evidente es que la afición no aprueba a los dirigentes, que desde su estadio lo conducen, por sus bandazos, su indaptabilidad al futbol, su rechazo a los manizaleños, sus dichos y desmentidos y su espíritu provocador con menosprecio. De racismo, acoso laboral y cartel de exclavitud con los futbolistas, que investiga la Superintendencia de Industria y Comercio, se habla.

No obstante hay razones para confiar en el proceso, porque a Corredor, hasta ahora, se le ve transparente, con ideas argumentadas,  para creer en sus elegidos y en su proyecto. No es ostentoso ni embaucador. Es consciente de que sus planes están en conexión con los resultados.

Es tiempo de debate sobre el nombre que tomaría el club. Algo que no es nuevo. Se barrunta hace tiempo. Mucho hablamos ya de Varta, Cristal o Philips y nada pasó. Grave si es la posibilidad de un cambio de sede, lo que  sería un golpe fatal para los aficionados y sus sentimientos.

Ya hablaremos de los ladrones de noticias, los descalificadores, los celosos y, especialmente, de las ratas que inundan las redes cuando se convierten en alcantarillas. Que persiguen al informador y no el hecho transmitido con sus consecuencias.

Esteban J.

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