“Este es el Gobierno más corrupto de la historia”: así fue la réplica de la oposición a Petro sobre el salario mínimo
Bogotá, febrero 17, 2026_ RAM _Los partidos Centro Democrático y Cambio Radical ejercieron su derecho a réplica, luego del discurso del presidente Gustavo Petro en la alocución del pasado domingo, en la que habló del salario mínimo.
Por el uribismo la encargada de dar el discurso fue la candidata presidencial Paloma Valencia, que reiteró su posición de que debe haber mejores salarios para los trabajadores, pero alivios para que los empresarios cumplan con ello.
“Todos estamos de acuerdo en que queremos mejores salarios para los trabajadores de este país. Pero para que los salarios sean sostenibles, necesitamos tomar medidas adicionales, que bajar los impuestos drásticamente para no asfixiar a los empresarios. Hay que buscar seguridad física y jurídica para que los colombianos y todo el que quiera invertir en Colombia no tenga miedo y sepa que las reglas de juego van a permanecer estables”, indicó.
Pero no solo eso, aprovechó para arremeter contra el Gobierno por los escándalos de corrupción que lo han sacudido, diciendo que mientras algunos funcionarios se han robado los recursos de los colombianos y se han gastado la plata en burocracia, los empresarios están ahorcados con el pago de tantos impuestos.
“Hay un discurso político con miras electorales, pero sobre todo una gran cortina de humo con la que pretenden tapar toda la corrupción que han cometido. Este es el gobierno más corrupto de la historia de Colombia”, indicó.
“Empezamos con que rompieron los topes electorales en más de 5.300 millones de pesos, haciéndole trampa a la democracia. Y no contentos con eso, han usado Ecopetrol, la joya de la corona, para pagar las deudas de campaña. Y además cogieron la plata de los guajiros para tener agua potable y la convirtieron en sacos de billetes para comprar congresistas. Ya tienen ministros y congresistas en la cárcel. Y lo más grave de todo, tienen una primera dama que necesita un séquito para que la maquille, para que la peine y no les duelen los colombianos pobres de este país”, añadió.
Por los lados de Cambio Radical, los encargados replicar el discurso de Petro fueron el senador Carlos Fernando Motoa y el representante Julio César Triana.
La colectividad expresó su profunda preocupación por la inestabilidad institucional y por la falta de certeza jurídica que viene generando el Gobierno Nacional. Cuestionan que decisiones de alto impacto para el país terminen en controversias legales que incrementan la incertidumbre económica y social.
El senador Motoa afirmó que “el Gobierno Nacional es incapaz de tomar decisiones que superen el análisis de las Cortes o del Congreso porque son decisiones pensadas para dar golpes de opinión y no para lograr mejorías reales”.
Además, acusó a Petro de fungir como “jefe de debate de un candidato a a la presidencia que es aún más fanático que él”.
El representante Triana dijo que los colombianos hoy también sienten indignación por los casos de corrupción que sacuden al Gobierno Nacional y cuestionó las marchas que fueron convocadas por el jefe de Estado en pro del salario mínimo del 23,7% que fue decretado.
“Señor presidente, la pregunta que hoy nos formulamos miles de colombianos es: ¿Por qué no llama a la movilización social por la corrupción y el desgobierno? Esa corrupción que, en su gobierno, se robó más de 8 billones de pesos de la Unidad de Gestión del Riesgo, que hoy servirían para atender a miles de familias afectadas en Córdoba y en los 17 departamentos y 111 municipios damnificados por la ola invernal”, señaló.
“Presidente, ¿cuándo se va a referir al cartel de títulos que involucra a varios funcionarios suyos, a la corrupción en la DIAN, a la financiación ilegal de su campaña, a los más de 521.000 contratos firmados antes de la Ley de Garantías en tiempo récord o al contrato de 23.000 millones de pesos para servicios de maquillaje y fotografía para la exprimera dama? Eso también le duele al pueblo colombiano”, añadió.
Las colectividades de oposición reiteraron su compromiso con el bienestar de los trabajadores con el pago de salarios justos en Colombia.
Por el uribismo la encargada de dar el discurso fue la candidata presidencial Paloma Valencia
Colombianos, todos estamos de acuerdo en que queremos mejores salarios para los trabajadores de este país. Pero para que los salarios sean sostenibles, necesitamos tomar medidas adicionales, que bajar los impuestos drásticamente para no asfixiar a los empresarios. Hay que buscar seguridad física y jurídica para que los colombianos y todo el que quiera invertir en Colombia no tenga miedo y sepa que las reglas de juego van a permanecer estables. Y tenemos que dejar de dilapidar la plata de los colombianos en burocracia y en corrupción. Lo cierto es que la receta que nos propone el gobierno Petro va a terminar destruyendo el empleo y las oportunidades de los colombianos.
Este es un país que hoy tiene los mayores impuestos de los países ricos. Entre todos los 40 países de la OCDE somos los que más pagamos. Por eso nadie quiere llegar a invertir a Colombia. Y si nadie viene a invertir, no se generan nuevos empleos. Y si no se generan nuevos empleos, ese joven que se está graduando y que está buscando un empleo no lo va a encontrar, como no lo encontrará tampoco la mujer que después de estar con sus hijos o de haberse retirado quiere regresar para completar sus semanas de jubilación.
Cuando no hay inversión, la economía se paraliza. Y tengamos esto muy claro, si no hay inversión, tampoco habrá quien pague impuestos. Y si no se pagan impuestos, las promesas del Estado se vuelven absolutamente falaces. Porque un Estado que no tiene de dónde recaudar, pues termina diciéndole a los colombianos que va a hacer mucho por ellos, pero no va a tener ni un solo centavo.
Lo de seguir pidiendo deuda en el exterior y trayendo miles de dólares para decirle a los colombianos que estamos en una bonanza tiene su lógica porque ya estamos en los máximos históricos de endeudamiento. Este país nadie le va a prestar más y estamos pagando unas tasas de interés que son equivalentes a la usura para una nación. Lo cierto es que este gobierno ha cogido los recursos de los colombianos, que son muchísimos, y se los ha dilapidado en burocracia, nombrando y nombrando personas que ni siquiera tienen algo que hacer. Nombran personas porque les ayudan políticamente, pero no piensan en las verdaderas inversiones que necesitan los colombianos.
El subsidio al adulto mayor, que bien se podría pagar del presupuesto general de la nación, no lo pagan y pretenden robarle los ahorros a los trabajadores para poderlo pagar, porque prefieren gastarse la plata en burocracia y en los amigos políticos. Y digámoslo claramente, a veces da una impresión de que aquí no hay una preocupación por los colombianos pobres, ni siquiera por los trabajadores de Colombia. Hay un discurso político con miras electorales, pero sobre todo una gran cortina de humo con la que pretenden tapar toda la corrupción que han cometido.
Este es el gobierno más corrupto de la historia de Colombia. Empezamos con que rompieron los topes electorales en más de 5.300 millones de pesos, haciéndole trampa a la democracia. Y no contentos con eso, han usado Ecopetrol, la joya de la corona, para pagar las deudas de campaña. Y además cogieron la plata de los guajiros para tener agua potable y la convirtieron en sacos de billetes para comprar congresistas. Ya tienen ministros y congresistas en la cárcel. Y lo más grave de todo, tienen una primera dama que necesita un séquito para que la maquille, para que la peine y no les duelen los colombianos pobres de este país. Yo lo que les quiero proponer es todo lo contrario, enriquezcamos a Colombia. Hagamos de este un país de economía fraterna donde a todos les pueda ir bien.
Un empresario, para poder pagar el salario que se ha decretado, necesita que le bajemos los impuestos. Necesita un país seguro donde pueda vivir e invertirse sin miedo. Necesita seguridad jurídica para poder saber que cuando invierte las reglas de juego se van a mantener estables. Ese país tiene que empezar a construirse desde ya. Porque si queremos que los colombianos tengan mejores salarios, se enriquezcan y tengan ingresos dignos, lo que necesitamos no es odio de clases, no es estigmatización de quienes producen y generan empleo, es todo lo contrario.
Entender que la economía se forja sacando adelante a quienes invierten. Hay que bajar los impuestos para que lleguen muchas empresas a Colombia, para que generen más empleo, para que esos colombianos que hoy son el 57% de la población que viven en la informalidad puedan tener el derecho a aspirar a un trabajo donde les paguen vacaciones, primas, riesgos profesionales y puedan ahorrar a su pensión, donde podamos generar una gran banca de oportunidades de crédito popular masivo y subsidiado por el Estado, para que sus negocios florezcan, para que se enriquezcan, que es la medida en la que la gente le puede ir bien en este país. Necesitamos recuperar la seguridad, hay que acabar con la paz total, no más consentir criminales. Los criminales tienen un destino, que debe ser la cárcel.
Y dejemos de dilapidar la plata. ¿Cómo es posible que este país se gaste 447 billones de pesos en funcionamiento y diga que no tiene plata para atender a las madres cabeza de hogar? Que no tiene plata para becar a los niños y a los jóvenes colombianos que merecen una educación de calidad. Este país lo puede hacer muchísimo mejor si entendemos que necesitamos un país seguro, un país con impuestos bajos que atraiga la inversión, un país que no dilapide la plata en burocracia y en corrupción, un país que invierta en todo lo que necesitan los colombianos, vías, infraestructura, electrificaciones, acueductos, pero sobre todo que tenga un corazón social grande para sacar a los colombianos de la pobreza.
Presidente Petro, no le siga mintiendo a los colombianos, no siga fomentando el odio de clases, cuando este país lo que necesita es unidad, para que todos estemos remando en una misma dirección, aprendamos a caminar juntos, derrotemos unidos a los violentos y a los corruptos y construyamos un país de economía fraterna, con orden para que la ley se cumpla, con firmeza en el carácter para siempre decir la verdad y defender a los colombianos y con corazón para que ningún colombiano se sienta olvidado.





