Se celebrarán tres consultas para elegir a algunos de los candidatos presidenciales
Bogotá, marzo 07, 2026_ RAM _Este 8 de marzo se celebrarán tres consultas para elegir a algunos de los candidatos presidenciales que competirán en las elecciones de mayo. En Colombia, a diferencia de muchos países, existen consultas abiertas: cualquier ciudadano puede votar las consultas sin necesidad de ser militante de un partido o movimiento.
El tarjetón del 31 de mayo
No todos los aspirantes pasarán por la consulta del 8 de marzo. La mayoría llegará directamente al tarjetón del 31 de mayo, incluidos varios de los nombres más sonados: Abelardo de la Espriella, Sergio Fajardo e Iván Cepeda.
Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, recibió la negativa del Consejo Nacional Electoral (CNE) para participar en la consulta. El organismo argumentó que el senador ya había participado en la consulta interpartidista del 26 de octubre. Según el criterio del CNE, esta participación previa no le permitiría al candidato volver a medirse en una nueva contienda del mismo tipo en este ciclo electoral.
Además de los ya mencionados, otros candidatos que llegarán directamente a la cita de mayo son Maurice Armitage, Mauricio Lizcano, Juan Fernando Cristo, Luis Gilberto Murillo, Clara López y Daniel Palacios.
Los candidatos que hoy lideran los sondeos de intención de voto – La Espriella, Cepeda y Fajardo- no estarán en la papeleta de marzo. Algunas encuestas sugieren que, sumando a los tres candidatos, estos concentran cerca del 60 por ciento de la intención de voto.
Aun así, esto no significa que debamos desestimar la relevancia de las consultas. Aunque los punteros no estén, estas jornadas representan a grupos e intereses diversos que movilizan estructuras, tanto tradicionales como no tradicionales, que pueden incidir de manera decisiva en el resultado del 31 de mayo.
¿Para qué consultas?
En la teoría, las consultas, o primarias, son respuestas a objetivos específicos de la organización política. Los partidos políticos adoptan las primarias para mejorar la calidad de los candidatos (efecto de selección) o para impulsar la competencia interna y el esfuerzo de los candidatos (efecto de incentivo).
Quien aspira a la presidencia necesita el respaldo de su electorado en la primaria para fortalecer su posición en la elección general. Incluso los candidatos derrotados pueden influir en la agenda y la plataforma del ganador.
Algunos teóricos han subrayado otro aspecto: el proceso de nominación permite evaluar el carácter democrático de los aspirantes. No se trata solo de participación, sino de examinar su compromiso con las reglas del juego.
En Colombia, como señalaron los profesores Dávila y Cruz, las consultas interpartidistas son propias de un sistema político fragmentado. No solo seleccionan candidatos; “buscan articular coaliciones amplias, compuestas por partidos, movimientos y candidaturas personalistas, muchas de ellas respaldadas por firmas.” Es un esfuerzo de unión en medio de una profunda dispersión de fuerzas políticas. Sin embargo, a pesar de su aparente utilidad estratégica, el mecanismo recibe críticas constantes.
Uno de los temas más debatidos es el costo de la jornada. En Colombia, estas consultas son financiadas por el Estado, algo que no ocurre en todas las democracias, especialmente cuando los procesos no están cerrados a la militancia. Además, el sistema cuenta con el esquema de reposición de gastos según los votos obtenidos. Para estas consultas, la reposición ascenderá a una cifra cercana de los 8.000 pesos por voto obtenido.
Las tres consultas en disputa
En esta ocasión, además de votar por el nuevo Congreso, los ciudadanos podrán solicitar – no se entregara automáticamente – un tercer tarjetón, aparte de los de Senado y Cámara. Este tarjetón incluye tres consultas, y cada persona tendrá la posibilidad de elegir únicamente una de ellas:
La “Gran Consulta por Colombia”
El “Frente por la Vida”
La “Consulta de las Soluciones”
La Gran Consulta por Colombia
Esta es la consulta más grande, de centro derecha, y presenta un conjunto muy variado de precandidatos. Inicialmente, este grupo se presentó con el objetivo de derrotar a los extremos del espectro político.
En su comunicado conjunto, se afirmó que el país necesita recuperar la seguridad, enfrentar la corrupción y generar empleo. Su discurso enfatiza la necesidad de resultados concretos frente a lo que ellos llaman “discursos vacíos” de gobiernos “que venden humo”. Aunque comenzó con un perfil más tecnocrático, el bloque cambió de tono con la entrada de Paloma Valencia.
La lista está conformada por:
Paloma Valencia – Centro Democrático
Vicky Dávila – Movimiento Valientes
Enrique Peñalosa – Verde Oxígeno
David Luna- Si Hay un Camino
Juan Daniel Oviedo- Firme por Oviedo
Juan Manuel Galán- Nuevo liberalismo
Aníbal Gaviria- La Fuerza de las Regiones
Juan Carlos Pinzón – Verde Oxígeno
Mauricio Cárdenas- Avanza Colombia
Dávila, Cárdenas, Gaviria, Luna y Oviedo van por firmas. El resto de los candidatos va con avales de partidos políticos.
Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático, aparece como la opción con más apoyo dentro de este bloque, situándose cerca del 3 por ciento en sondeos recientes como el de Atlas Intel. Su postulación ha puesto a prueba la cohesión de la derecha. Por su parte, Vicky Dávila ha mostrado variaciones, ubicándose actualmente en un rango entre el 1,5 y el 2,5 por ciento.
El Frente por la Vida
En contraposición se encuentra el Frente por la Vida, que se define como la opción de izquierda. Los cinco candidatos de este grupo acordaron unas bases pragmáticas comunes que comparten las premisas del programa de gobierno del presidente Gustavo Petro. En este caso, todos cuentan con avales partidistas:
Héctor Pineda Salazar – La Fuerza
Edison Lucio Torres- Partido del Trabajo de Colombia
Roy Barreras- La Fuerza de la Paz
Martha Bernal- La Fuerza
Daniel Quintero – AICO
El riesgo principal para este bloque es obtener una votación inferior a la de sus opositores. En los sondeos actuales, Daniel Quintero lidera la intención de voto en este grupo con un 1,4 por ciento, mientras que Roy Barreras registra menos de 1 por ciento.
El ganador de esta consulta deberá llegar a un acuerdo con Iván Cepeda, lo cual plantea un dilema considerable. Por ley, los ganadores de una consulta están obligados a inscribirse como candidatos en la primera vuelta, lo que podría provocar que la izquierda o el progresismo llegue dividido a las urnas, debilitando sus posibilidades de consolidar un bloque unificado en el proceso electoral.
La “Consulta de las Soluciones”
Finalmente está la Consulta de las Soluciones, una opción impulsada principalmente por Claudia López. Su idea central es construir un espacio que no sea “ni de Petro ni de Uribe”. Aunque se planeó como una alternativa al centro, no logró concretar un acuerdo con Sergio Fajardo.
Esta consulta incluye solo a dos candidatos, ambos inscritos mediante el mecanismo de firmas ciudadanas:
Claudia López- Imparables
Leonardo Huerta- Colombia, Una Nueva Historia
En este caso, López se presenta como la cara de la consulta, además de ser su promotora. En los sondeos, se la pone también cerca del 3%, un poco detrás de Valencia.
¿Qué sucederá después de las consultas?
Una vez concluya la jornada del 8 de marzo, el panorama político entrará en una fase de definiciones urgentes. Los resultados dictarán los movimientos de las coaliciones y apoyos para la primera vuelta.
En la derecha, el ganador intentará unificar al sector para disputar el paso al balotaje frente a Abelardo de la Espriella.
En la izquierda, el desenlace dependerá de la relación con Cepeda y de la cohesión interna del Pacto.
En el centro, el reto será determinar si se buscan alianzas con figuras como Sergio Fajardo, quien cuenta con el aval de Dignidad y Compromiso. La duda es si lograrán consolidar una tercera vía o si los resultados de la consulta ayudarán a formar una candidatura de centro independiente que pueda superar a otros aspirantes.
La normativa vigente, la Ley 1475 de 2011, establece que los ganadores tienen cinco días hábiles contados a partir de la declaratoria oficial para inscribir su fórmula presidencial. Para los demás candidatos, el plazo máximo vence el 13 de marzo de 2026.
También habrá que considerar los resultados del Congreso. Serán un termómetro de los votantes y podrían generar un momento para los movimientos o partidos más exitosos, así como pistas sobre la gobernabilidad del próximo mandatario.
Posteriormente, entre el 14 y el 20 de marzo, se abre una ventana en la que los partidos pueden cambiar a sus candidatos. Por ejemplo, si una coalición decide que el ganador de la consulta se retire para apoyar a otra candidatura más fuerte.
Otras fechas claves
31 de marzo: cierre de la inscripción de cédulas. Último día para cambiar tu puesto de votación en las presidenciales.
16 de abril: inicio de la propaganda en radio y TV.
16 de mayo: Designación de jurados.
25 de mayo: Votación en el exterior. Los colombianos fuera del país empiezan a votar una semana antes.
31 de mayo: Primera vuelta. El día que elegimos presidente o los dos candidatos que pasan a segunda vuelta.





