Comienzan a aplicarse Aranceles de EE. UU. a Colombia y otros 59 países

A partir de la media noche del 23 de julio, Estados Unidos comenzará a aplicará aranceles del 10% como mínimo y de hasta el 12,5% a unos 60 países, en sustitución de un gravamen que expira y que fue implementado por el presidente Donald Trump a principios de este año.
Washington, julio 23, 2026_ RAM _A partir de la media noche del 23 de julio, Estados Unidos comenzará a aplicará aranceles del 10% como mínimo y de hasta el 12,5% a unos 60 países, en sustitución de un gravamen que expira y que fue implementado por el presidente Donald Trump a principios de este año.
Tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos que semanas atrás dejó sin piso los aranceles que el gobierno del republicano Donald Trump había impuesto a decenas de países para minimizar el efecto del déficit comercial, esa administración impone desde este viernes 24 de julio ese gravamen a 60 países, incluida Colombia.
La decisión fue oficializada este 23 de julio por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), tras concluir una investigación adelantada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Según la autoridad estadounidense, Colombia no ha adoptado ni aplicado de manera efectiva una prohibición para impedir la importación de mercancías producidas, total o parcialmente, mediante trabajo forzoso.
No obstante, la USTR aclaró que la medida no implica que las exportaciones colombianas sean elaboradas con trabajo forzoso, sino que el cuestionamiento se dirige a los controles que aplica el país sobre las importaciones provenientes de terceros mercados.
El nuevo arancel comenzará a aplicarse desde las 12:01 a. m. del 24 de julio, hora del Este de Estados Unidos (11:01 p. m. del 23 de julio en Colombia), y sustituye el recargo temporal del 10 % que estaba vigente desde febrero de este año. El gravamen adicional del 12,5 % se sumará al arancel ordinario o preferencial que tenga cada producto.
La medida no cobija todas las exportaciones colombianas. Entre los productos excluidos figuran el café, el banano, el aguacate, el mango, la piña, el petróleo crudo, el carbón, el oro, el cacao, medicamentos e insumos farmacéuticos, además de algunos bienes sujetos a medidas de la Sección 232.
En contraste, sectores como el floricultor, las confecciones, las manufacturas de plástico, algunos productos agroindustriales y diferentes bienes industriales quedarían, en principio, sujetos al nuevo arancel, salvo que sus subpartidas estén expresamente incluidas dentro de las excepciones establecidas por la USTR.
Con esta decisión, Colombia queda con un recargo superior al aplicado a varios de sus competidores en el mercado estadounidense, entre ellos Argentina, Canadá, Ecuador y México, países que fueron ubicados en la tarifa adicional del 10 %. Esto reduce la competitividad de los productos colombianos que sí quedaron cobijados por la medida.
Vale recordar que, en febrero, en la decisión inicial, los productos colombianos que se vendían en territorio norteamericano tenían un arancel del 10% que fue suspendido tras la decisión de la corte, y a partir de este viernes se renueva con el 12.5%.
Los gravámenes se aplican en respuesta a investigaciones sobre el uso de trabajo forzoso, explicó la oficina del Representante Comercial (USTR por sus siglas en inglés) en un comunicado.
Los aranceles podrán subir hasta el 12,5% en algunos casos.
«Esta medida se aplica a los 60 principales socios comerciales de Estados Unidos, que representan el 99,4% de las importaciones estadounidenses», explicó el texto.
La agenda comercial de Trump sufrió un amplio revés en febrero, cuando la Corte Suprema dictaminó que sus aranceles indiscriminados eran inconstitucionales, ya que solo el Congreso puede aprobar medidas de este tipo.
Trump se vio obligado a cambiar de estrategia, y anunció que volvería a la carga con otras tasas aduaneras, esta vez sustentadas en investigaciones previas del USTR.
«El 2 de junio de 2026, el Representante Comercial de Estados Unidos determinó (…) que los actos, políticas y prácticas de las 60 economías investigadas relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzado no son razonables» explicó el texto.
Este tipo de aranceles son más difíciles de rebatir por los países afectados, o los importadores, como sucede con los que se aplican por motivos medioambientales (productos que llegan a Estados Unidos de zonas deforestadas, por ejemplo) o sanitarios.
Brasil es uno de los países que sufrió esta semana una nueva oleada de aranceles del 25% en algunos productos, a causa de este tipo de investigaciones.
Al mismo tiempo, el USTR reconoce en su comunicado que «el presidente Trump está utilizando tanto los aranceles como los acuerdos comerciales para apoyar a los trabajadores estadounidenses y corregir los desequilibrios comerciales».
Trump advirtió al llegar al poder que su política comercial sería la de anteponer los intereses de su país, ya que considera que los socios comerciales tenían mucha más entrada en el mercado estadounidense que a la inversa.
Después de que la Corte Suprema anuló sus aranceles indiscriminados, Trump los reemplazó rápidamente con un gravamen temporal del 10% a las importaciones.
Pero este gravamen solo podría durar 150 días y vencía este viernes.
«Estados Unidos ha tenido una prohibición de importación de productos elaborados con trabajo forzado durante casi un siglo y la aplica rigurosamente; ya es más que hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo» explicó el Representante Comercial, Jamieson Greer.
El arancel mínimo del 10% afectará a las importaciones estadounidenses de Canadá, la Unión Europea, México, Taiwán y el Reino Unido, que se considera que han adoptado algunas medidas contra el trabajo forzoso.
Los productos de más de 40 otros países, como China, India y Japón, se enfrentan a un gravamen del 12,5%.
Trump anunció ya el martes la imposición de nuevos aranceles del 100% sobre los medicamentos genéricos importados, que entrará en vigor a partir de agosto de 2028, y cuya tasa pasará posteriormente al 200% en 2029.
El objetivo en este caso es obligar a multinacionales farmacéuticas a abrir plantas de producción en Estados Unidos, en aras de la seguridad nacional, explicó Trump.
Al mismo tiempo que aplica aranceles, el gobierno Trump negocia con sus principales socios, como México y Canadá.
Greer se encuentra en México para la tercera ronda de negociaciones para la revisión del tratado que une a Estados Unidos, Canadá y México.




