La llamada de Petro y Trump baso sobre erradicación de cultivos y salida de la OFAC

_El presidente Gustavo Petro sostuvo una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump
Según el Gobierno colombiano, Trump respondió que hará “lo mejor” para cumplir esa meta.
Bogotá, julio 03, 2026_ RAM _El presidente Gustavo Petro sostuvo una conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump. El mandatario colombiano felicitó al norteamericano por los 250 años de independencia de Estados Unidos y ambos abordaron varios temas, entre ellos la lista de la Oficina de Control de Activos (OFAC) y las garantías para el cierre del gobierno.
Por primera vez, ambos presidentes trataron el tema de la también llamada Lista Clinton, un grupo de personas y empresas sancionadas por Washington por presuntos vínculos con el narcotráfico. Según un comunicado de la Presidencia colombiana, Trump manifestó su disposición para colaborar para que Petro y su familia salgan de allí.
El republicano hará “lo mejor” para materializar el propósito, añade la misiva. Y se comprometió a dialogar con la administración entrante, de Abelardo de la Espriella, “para que exista un entendimiento político con la oposición”.
“Una vez pude conocerlo, pude entender que usted es un buen hombre”, le manifestó Trump a Petro, quien aseguró haber cumplido la meta, que Bogotá y Washington acordaron, de erradicar unas treinta mil hectáreas de cultivos de coca. El Ejecutivo espera llegar a unas 41.000 al finalizar el 2026.
La llamada ocurrió una semana después de que el Gobierno y la Oficinas de Naciones Unidas para la Droga y el Delito (ONUDC) revelaran que el país alcanzó en 2024 la cifra más alta de cultivos ilícitos en todo el siglo: 261.000, lo que representó un incremento del 3,5% frente a las 252,5 mil de 2023.
Para el Gobierno, la tendencia refleja “una estabilidad del área sembrada a nivel nacional”, según un comunicado conjunto.
El porcentaje de aumento fue el menor desde 2021, el año en que las hectáreas volvieron a crecer después de una disminución sostenida a partir de 2017. En 2020 había 142,7 mil; en 2021, 204,25 mil, un 43% más; en 2022, 230,02 mil, un 13% más; en 2023, más de 252 mil, una subida del 10%, y en 2024, un 3,5% más.
La región donde más aumentaron las hectáreas fue el Pacífico, que pasó de 107,07 mil en 2023 a 121,6 mil un año después —un aumento del 14%—, seguida por el Catatumbo, que superó las 43,8 mil de hace tres años hasta llegar a 48,7 mil de 2024. La erradicación manual forzosa solo comprendió poco más de 9,4 mil hectáreas.
Por primera vez, la ONUDC no publicó la producción potencial de cocaína. El Gobierno cuestionó la metodología desde el año pasado. El Sistema documentó que entre 2022 y 2023, la primera parte del periodo de Petro en la Casa de Nariño, la producción potencial de cocaína aumentó un 53%, hasta alcanzar más de 2.600 toneladas.
La ONUDC ha monitoreado desde 1999 los cultivos de coca en Colombia. La medición arroja, primero, las hectáreas sembradas, y segundo, la cocaína que podría fabricarse a partir de ellas. En octubre de 2024 reveló las casi tres mil toneladas que potencialmente se producirían, y un año después el presidente Petro arremetió.
Una vez el Gobierno de Estados Unidos descertificó a Colombia en la lucha contra las drogas e incluyó a Petro en la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), el mandatario criticó el cálculo de cocaína potencial para defender su lucha contra el narcotráfico.
Allí arrancaron tensiones que se convirtieron en diecisiete mesas técnicas entre 2025 y este año. Entre el 13 y el 17 de abril de 2026, el equipo estatal y el del organismo internacional se reunieron para examinar nuevamente la medición. El resultado fue un acuerdo para que el informe de 2024 se publicara en junio de 2026.
Relación con Washington entre tensiones, extradiciones y la transición presidencial
Petro defiende que su periodo en la Casa de Nariño es el que más ha ejecutado extradiciones de narcotraficantes y el que más ha incautado cocaína, así que le ha planteado a Trump que su visión frente a los resultados de la política de drogas es equivocada.
El 3 de enero, las fuerzas armadas estadounidenses bombardearon Venezuela y capturaron a Nicolás Maduro, hoy enjuiciado. Petro aseguraba entonces que Trump debía regresar al dictador al país vecino para ser procesado con las leyes venezolanas, y elevó las tensiones que rompieron varios lazos bilaterales históricos.
Un mes después, los mandatarios se reunieron en la Casa Blanca. Una llamada entre ambos incluso logró cambiar un discurso que el presidente colombiano tenía previsto dar en la Plaza de Bolívar durante una movilización masiva que convocó “en defensa de la soberanía”.
El gobierno de Petro, incluso, intensificó su cacería contra Jobanis de Jesús Ávila, alias ‘Chiquito Malo’, el máximo cabecilla del Clan del Golfo, como parte de sus compromisos con la Casa Blanca. El grupo armado en su momento se levantó de la mesa de diálogo que adelantaba en medio de la ‘Paz Total’, y Petro anunció que reactivaba la extradición de Ávila, aunque aún no la hace efectiva.
Luego, entre la primera y la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, Trump expresó varias veces su apoyo al candidato opositor Abelardo de la Espriella —quien tiene nacionalidad estadounidense—, quien se convirtió en jefe de Estado electo. La Cancillería colombiana rechazó la “injerencia internacional” en los comicios.
El ambiente retornó a las tiranteces hasta este viernes, 3 de julio, el día de la llamada. Petro no se ha reunido con De la Espriella. Y la primera reunión del comité de empalme de su gobierno con el de De la Espriella estuvo antecedida por la conversación.




