‘Proteger al trabajador sin convertir esa protección laboral en una barrera para la contratación’: De la Espriella

El Gobierno Nacional establece un nuevo equilibrio laboral enfocado en la inversión, los incentivos a la formalidad y las garantías para el trabajador. Foto: César Carrión – Presidencia
Bogotá, octubre 27, 2026_ RAM _El Jefe de Estado, Abelardo De la Espriella, trazó los principios que regirá la política laboral de este Gobierno: proteger al trabajador sin que esa protección se convierta en un obstáculo para contratar.
El Mandatario le pidió al Ministerio de Trabajo dejar atrás la confrontación entre empresarios y trabajadores y construir un sistema que combine garantías laborales con condiciones reales para que las empresas puedan crecer.
“Se acabó, de una vez y para siempre, el estímulo de odios entre unos y otros», dijo el Jefe de Estado.
Asimismo fue claro en lo que busca el Gobierno Nacional: «Colombia necesita trabajadores protegidos y empresas capaces de crecer, de invertir y de contratar».
El Presidente insistió en que la formalidad solo funciona si le sirve a las dos orillas. «La formalidad tiene que ser conveniente para el trabajador, pero también económicamente viable para el empresario que está generando el empleo. Ese es el equilibrio y esa es la magia que tenemos que lograr», afirmó.
Frente a lo anterior, el Mandatario solicitó no tratar igual a una microempresa que a una gran compañía: «No podemos pedirle a una microempresa que apenas sobrevive que enfrente los mismos costos, trámites y obligaciones administrativas de una gran compañía».
Mano dura con el evasor, no con el que no puede
El Presidente De La Espriella trazó una línea clara entre dos tipos de empresarios. «Mi Gobierno será implacable con quienes tienen capacidad para cumplir y deliberadamente evade sus obligaciones», advirtió. Pero aclaró: «es un error tratar de la misma manera al evasor y al pequeño empresario que quiere formalizarse y todavía no tiene la capacidad para hacerlo».
El método, explicó el Presidente de la República, no será el castigo sino el estímulo: «El propósito de la Patria Milagro no es el de formalizar a punta de multas, ojo, sino formalizar a punta de incentivos y oportunidades».
Del diagnóstico a la acción: formalizar el campo
El Mandatario puso el foco en el sector más golpeado por el problema. «La informalidad en el campo es extraordinariamente grave. Más de 8 de cada 10 trabajadores rurales son informales», advirtió.
Para el Jefe de Estado, ahí no caben más rodeos: «Se acabaron los discursos frente a ellos y llegó la hora de las acciones y de las determinaciones porque este es un gobierno de resultados».
Sobre ese tema fue tajante en que la fórmula urbana no sirve en el campo. «No es posible aplicar una estrategia de formalización de las grandes ciudades en el campo», dijo, y anunció que la Ministra del Trabajo, Natalia López Fuentes, tiene instrucciones puntuales de construir «mecanismos simples de afiliación» con «presencia territorial y herramientas digitales que puedan ser utilizadas por los campesinos de la patria desde cualquier rincón de nuestro país».
Un Ministerio que inspecciona, pero ttambién acompaña
El Presidente De La Espriella fue enfático en que fortalecer los controles del Ministerio de Trabajo no es negociable: «La inspección laboral es indispensable y tenemos que fortalecerla. Los derechos laborales existen para cumplirse».
También advirtió que eso no puede convertir al Ministerio en una entidad únicamente punitiva: «no significa que este Ministerio se convierta en una suerte de policía dedicado exclusivamente a inspeccionar, sancionar y multar», sino que «acompañe a las empresas, que las ayude a prevenir errores» y «les colabore en la construcción de soluciones».
Para finalizar, el Presidente De La Espriella hizo la invitación al diálogo social: «Colombia necesita confianza entre los trabajadores y los empresarios. El diálogo social tiene que ser eficaz en la resolución de los problemas concretos del mercado laboral».


