Moody’s ha expresado preocupación sobre las finanzas de Colombia

La calificadora de riesgos Moody’s hizo hoy una dura advertencia sobre la situación financiera de Colombia y los efectos de la polarización política en la inversión y el crecimiento económico
Bogotá, mayo 20_ 2025_ RAM _ Moody’s ha expresado preocupación sobre las finanzas de Colombia, señalando presiones fiscales y el alto costo del servicio de la deuda como riesgos para su calificación crediticia. Aunque la economía muestra mejoras, la calificadora destaca que Colombia destina una porción significativa de sus ingresos al pago de intereses, un desafío fiscal importante. Actualmente, Moody’s es la única calificadora que mantiene a Colombia con grado de inversión, lo que subraya la importancia de abordar las preocupaciones fiscales para mantener la estabilidad económica y la confianza de los inversores.
Renzo Merino, vicepresidente y analista senior de Moody’s Ratings, afirmó que hay una perspectiva negativa para Colombia por condiciones “macroeconómicas desfavorables” y “mayores costos de endeudamiento”, lo cual dificulta la gestión fiscal e impide el cumplimiento de la regla fiscal.
El analista señaló que si no hay esfuerzos en la consolidación de las finanzas públicas y en alcanzar los objetivos de la regla fiscal, puede disminuir la confianza de los inversionistas, lo que “afectaría el crecimiento a mediano plazo” y con ello podría haber una rebaja en la calificación.
También expresó que hubo reformas tributarias recurrentes pero sin “cambios sustanciales”, señalando que la tributación no aumentó de forma sustancial hasta 2023 y que se revirtió en 2024.
Luego, dijo que se espera la presentación del Marco Fiscal de Mediano Plazo, con la finalidad de determinar el comportamiento del presupuesto en 2025 y 2026, y saber si está alineado con los criterios del Fondo Monetario Internacional, FMI.
Merino manifestó que hubo un aumento de la deuda desde la pandemia, y que en 2024, una caída en los ingresos fiscales.
Además, señaló que ha habido un aumento en los niveles de deuda entre países con calificación ‘Baa’. En el caso de Colombia, que mantiene una calificación ‘Baa2’ con perspectiva negativa, la carga de deuda del Gobierno Central supera 60% del PIB.
México, Rumania, Hungría, Perú y Paraguay también registraron aumentos en sus niveles de deuda desde 2019 hasta 2025, aunque con calificaciones distintas. Sin embargo, Moody’s resaltó que México, Colombia y Panamá tienen actualmente una perspectiva negativa en la región.
Moody’s duda que se cumpla la Regla Fiscal en 2025 por caída en ingresos tributarios
Uno de los grandes retos en materia fiscal, según la calificadora, es que Colombia destina casi el doble de sus ingresos al pago de intereses. Además, se advirtió sobre la inflexibilidad del presupuesto, el cual necesita recortes que permitan cumplir con las metas fiscales.
Merino indicó que se podría cambiar la calificación a negativa en junio de 2024 si se presentan condiciones macroeconómicas desfavorables, menor crecimiento económico del proyectado, mayores costos de endeudamiento, complicaciones en la gestión fiscal y afectaciones a los ingresos tributarios; todos estos rubros pondrían en riesgo el cumplimiento de la regla fiscal o de la ley de límite de gasto público.
En contraste, los factores que podrían llevar a una mejora en la calificación incluyen esfuerzos sostenidos en consolidación fiscal y el cumplimiento de los objetivos definidos en la regla fiscal, y también cuenta el factor institucional.
Reformas tributarias sin impacto sostenido
Merino analizó el historial tributario del país y señaló que, pese a las múltiples reformas adoptadas (2010, 2012, 2014, 2016, 2018/2019, 2021/2022), ninguna logró un aumento sustancial y sostenido del recaudo. En 2023, el recaudo tributario del Gobierno Central fue de 17,6% del PIB, frente a 15,5% en 2022, pero esta cifra cayó nuevamente a 15,6% del PIB en 2024.
Presión sobre el gasto público
El analista alertó que el aumento del gasto público no se ha ajustado tras la pandemia. En 2020, el gasto primario del Gobierno Central llegó a 18,8% del PIB, mientras que los intereses representaron 2,7%. Para 2024, el gasto primario se ubicó en 16,9% y los intereses en 3,8% del PIB. Además, se suman otros gastos como el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles.
Finalmente, Merino señaló que los recortes de gasto han sido insuficientes y menores al crecimiento de los ingresos, lo que limita la caja y obliga a asumir nuevas deudas a un costo alto. También expresó preocupación por políticas sectoriales en energía y salud, que podrían representar mayores costos a futuro. A esto se suma un ambiente de alta polarización política y falta de consensos, que dificulta avanzar en reformas estructurales del Estado.
Proyecciones en el campo energético
La calificadora estimó que los precios del petróleo (Brent y WTI) hasta diciembre de 2026 se ubicarán en US$55 a US$75. Mientras que los precios del gas (Henry Hub) se ubicarán entre US$2,5 a US$3,5 hasta la misma fecha.


