sábado octubre 31 de 2026

Alertas crecientes por impacto de ley de rescate fiscal en seguridad social

El Gobierno propone cambios en los aportes de los trabajadores a la seguridad social, según el proyecto de ajuste fiscal Foto archivo ENS.

EL NUEVO SIGLO consultó a dos expertos en temas laborales, quienes analizaron los alcances por incrementar la tarifa de aportes a salud de los dependientes e independientes, así como que vuelvan a pagar parafiscales

EL NUEVO SIGLO

Bogotá, octubre 31, 2026_ RAM _Uno de los puntos que más discusión y análisis está generando en el proyecto de ley de rescate económico que radicó el Gobierno para enfrentar la crisis fiscal y la alta deuda es el incremento en las cotizaciones de los trabajadores a salud, que toca tanto a los que son dependientes de una empresa como a los independientes.

Igualmente, en algunos casos los asalariados tendrán que aportar en los parafiscales dirigidos al SENA y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). A continuación, una explicación de la propuesta del Ministerio de Hacienda.

EL NUEVO SIGLO consultó la opinión de expertos sobre el eventual impacto de este proyecto. ahora corresponde al Congreso determinar qué aprueba y qué no. Con ese fin habló con Charles Chapman López, especializado en Derecho Laboral y Relaciones Industriales; y Javier Almanza, profesor de la Universidad del Rosario y coordinador allí del área de Derecho Laboral.

  1. Aportes trabajadores dependientes

El proyecto incrementa los aportes de salud para los trabajadores, pues plantea que no sea la actual tarifa fija del 4 % que les corresponde, sino que se ajustaría de acuerdo con su ingreso en salarios mínimos.

Actualmente, la tarifa de salud de los trabajadores equivale al 12,5 % del ingreso base mensual, en el que el empleador aporta el 8,5 % y el empleado el 4 %.

La iniciativa establece que quienes tengan un ingreso de hasta 2 salarios mínimos mensuales mantienen el aporte del 4 %. Sin embargo, entre 2 a 4 salarios mínimos la tarifa sube al 5,5 %; con más de 4 y hasta 5 salarios mínimos crece al 6 %.

Si el trabajador devenga más de 5 salarios mínimos y hasta 10, la tarifa será del 6,5 %. Entre más de 10 y hasta 15 salarios mínimos será del 7 %. Desde 15 salarios mínimos y hasta 20 pagaría será del 7,5 %; y más de 20 salarios mínimos y hasta 25, la cotización será del 8 %.

“La implementación de este esquema progresivo a las cotizaciones en salud permitiría que los trabajadores con mayores ingresos contribuyan en mayor proporción a la financiación del sistema”, explica el proyecto de ajuste fiscal.

Las empresas empezarían a pagar el aporte a salud por los trabajadores que ganen más de 2 salarios mínimos mensuales con una tarifa máxima del 8,5 %.

  1. Cambios en los parafiscales

El proyecto exonera a los empleadores del pago de los parafiscales (SENA, Instituto Colombiano de Bienestar Familiar -ICBF) por trabajadores que devenguen hasta 2 salarios mínimos mensuales.

En tanto que las empresas y empleadores en general deben pagar el 1 % al Sena y el 1 % al ICBF por trabajadores que ganen más de 2 salarios mínimos y hasta 3.

Así mismo, los empleados que devenguen más de 2 salarios mínimos deben aportar a los parafiscales en la proporción antes señalada.

  1. ¿Cómo quedan los independientes?

La cotización en salud para los trabajadores independientes actualmente es del 12,5 % sobre el ingreso base. El proyecto de ley mantiene este porcentaje hasta 2 salarios mínimos. Para ingresos arriba de los 2 salarios mínimos y hasta 4 el aporte sube al 13 %. Más de 4 salarios mínimos y hasta 5 será del 13,5 %.

Más de 5 salarios mínimos y hasta 10 la tarifa será del 14 %. Entre más de 10 salarios mínimos y hasta 15 es del 14,5 %. Entre más de 15 salarios mínimos y hasta 20 será del 15 %. Y más de 20 salarios mínimos y hasta 25 la cotización será del 15,5 %.

Eventuales impactos

Charles Chapman López dijo que “es un tema a revisar porque ese es un cambio que se hizo hace varios años de la ley colombiana, y reducir los aportes en salud a los trabajadores de menos de 10 salarios mínimos trajo efectos positivos para el mercado laboral. La tasa de empleo formal creció significativamente “.

Añadió que al abaratar los costos de nómina, “los empleadores vieron un estímulo para crear empleo formal”. Por ello advirtió que “regresar a la fórmula del pasado podría generar mayor informalidad, es decir, mayores empleos sin derechos. En ese sentido, creo que es algo que hay que revisar con mucho detenimiento en la reforma”.

El profesor Javier Almanza dijo sobre este proyecto gubernamental, que calificó como una “minireforma tributaria”, que aumentar la contribución de los independientes contratistas en el aporte a salud “no significa, de manera inmediata, que sea mayor efectividad en el servicio de salud para ellos, por el contrario, uno de esos inconvenientes que puede haber es que no se va a ver reflejado  de manera satisfactoria en los contratistas”.

Enfatizó que aumentar más la base, no va a garantizar que el servicio sea más rápido, que sea de mejor forma. Almanza advirtió que “en este momento el tope máximo va a alcanzar el 15,5 % eventualmente para los independientes, de acuerdo al nivel de ingresos que puedan tener, entonces en algún momento podría considerarse hablar de cierta inconveniencia o llevaría a que las contrataciones las busquemos para hacerlas de menor valor para aportar en menor proporción o simplemente vamos a buscar la evasión”.

Añadió que no hacerlo escalonado o progresivo puede generar un impacto negativo en la contratación futura, “sobre todo hay que tener claro algo: los independientes o contratistas originalmente que también van a sufrir un gran recorte en el Estado son los mayores afectados porque van a tener que pagar más para recibir menos, porque no va  a ser en función del aumento ni ninguna compensación para ellos”.

Indicó que por las medidas de ajuste y austeridad del Gobierno, “está siendo recortado más del 50 % de los contratistas, lo cual a simplemente uno diría está mal, pero es algo justo desde el punto de vista del abuso de la figura de la contratación. Lo que se busca en un momento es equilibrar cargas y que no exista tanto contratista en el Estado, que sabemos que muchos de ellos tienen incidencia netamente por temas políticos”.

Almanza se refirió también al hecho de que los trabajadores dependientes tengan que volver a aportar a parafiscales, dependiendo de su nivel de ingreso: “Es un impacto directo. En este momento estamos hablando de que las personas hasta 2 salarios mínimos quedarían originalmente exoneradas, y a partir de 2 y hasta 3 tendrían un aumento para pagos de 1 % del SENA, 1% del ICBF”.

Agregó que esto, “primero mal recibido para los trabajadores, y sobre todo las empresas pequeñas, son las que van a tener que sufrir un mayor costo, que eso va a llevar a reprimir la contratación y lo que va a hacer es contratar menos personas para poder nominalmente o a nivel de presupuesto tener que subir para cubrir ese espacio. Es decir, puedo recortar un contrato y con ese contrato de ese trabajador puedo cubrir lo que me va a obligar en este momento aumentar”.

Subrayó que “lo que podría pasar en algún momento es desincentivar la contratación por este medio, podrá de pronto acelerar la informalidad porque el ingreso de la persona va a querer buscarlo de otra forma un poco más ágil y que no tenga que tributarle por el ejercicio de que no tenemos que asumir la responsabilidad de los gobiernos anteriores y demás”.

Acentuó que “uno de los efectos de contracción va a ser que los contratos van a disminuir en el valor para justificar pagar menor monto, que eso tampoco va a reflejarse eventualmente en la salud. Además, adicional puede aumentar la informalidad desde la óptica de la utilización de la prestación de servicios”.

Share Button