Réquiem por el Doctor
Dolor futbolero, llanto de hinchas, tristeza de estadios. Partió un campeón, hacia la eternidad. El inolvidable, El Doctor Gabriel Ochoa Uribe, está en la paz del señor. Sus enseñanzas permanecerán por siempre, como sus títulos con recorridos de lujo, en los bancos, en las canchas en consultorios y quirófanos, desde la pelota o con el pizarrón.












