Lo de la libertad no es cuento
Ni una pandemia ni nada puede llevarnos a sacrificar nuestra vocación de individuos para terminar sumidos en la multitud, en un rebaño con pastor y todo, o en una unidad superior –la nación, la raza, la clase social–
Ni una pandemia ni nada puede llevarnos a sacrificar nuestra vocación de individuos para terminar sumidos en la multitud, en un rebaño con pastor y todo, o en una unidad superior –la nación, la raza, la clase social–
Yo sigo tratando de vislumbrar algo positivo en esta pandemia recesiva que tiene a tanta gente no solo confinada, sino deprimida. Piénsese en la Gran Depresión de la que surgió el New Deal, la única política de bienestar más o menos perdurable que ha habido en un país tan fanático del capitalismo despiadado como Estados Unidos.
Hoy: El dilema de Néstor, es el dilema del país. Militares empapelados. Transmilenio, a un punto del cierre. Coronavirus, las cifras no ayudan. Noticias, análisis e información.
Hoy: Empiezan dos semanas cruciales para el avance de la pandemia y la reactivación de la economía. Los nuevos habitantes de la calle. La peor hora para usar Internet. Regresó el fútbol. Vuelven las peluquerías.
Regresó el fútbol en Alemania, con el mundo en expectativa, a la espera de las consecuencias.
Prueba piloto.
Lo exótico, por encima de lo convencional.
Cuatro goles en un partido, con distancia en la celebración lo que tanto incomoda a Falcao y con Razón, porque el gol con sus efectos han sido su vida en las canchas.
La proliferación de este sistema popular de crédito se debe no sólo a la falta de mecanismos para proteger a los ciudadanos en zonas empobrecidas y alejadas, donde grupos de extorsionadores pueden operar, sino también a la escasa bancarización de las personas de escasos recursos que no pueden lograr créditos y están obligadas así a moverse en la economía informal.
Entre algunas noticias:
Perfilamientos del Ejército ya están en conocimiento de organismos internacionales.
RSF urge a las grandes plataformas a prevenir el acoso online a los periodistas que cubren el Covid-19.
Otra metida de pata de la Ministra del Interior
Admiro los columnistas que escriben entre el humor y lo serio, porque dicen grandes verdades sin que las situaciones sean tan tensas, principalmente en una de las épocas tan difíciles como la actual que vive el mundo. Se preguntarán porque digo que el mundo está loco, loco, loco, pues les voy a dar mi opinión
Millones de personas en Colombia y en el mundo hemos redescubierto en estos tiempos el sentido y la fragilidad de la vida. Han resurgido prioridades y preocupaciones de las sociedades y de las personas que estaban sepultadas en la danza de las superficialidades, inmediateces y sandeces que habían logrado copar el horizonte de vida.
Soy medio alérgico a los aniversarios —los números redondos por lo general no significan nada—, pero una voz me dice: hace sesenta años comenzó la década de los sesenta. Cualquier día es tan bueno como el siguiente para contradecirse, así que hoy lo voy a hacer. Ni modos.