viernes mayo 15 de 2026
Opinión
Sofía Gaviria Correa

¿Decretitis dictatorial?

 Llama la atención la escasa reacción de la opinión pública respecto a la avalancha de 34 decretos-ley emitidos por el Gobierno gracias a las inmensas facultades extraordinarias que le concedió, sin discusión alguna, un Congreso que ha perdido toda autonomía.  En esta columna quiero referirme a diez de estos decretos-ley emitidos en un fin de semana, que suponen un asalto a la democracia, a la institucionalidad y al deber ser:

Rubén Darío Mejía Sánchez 31121600 A

El Ojo del Halkón La Cizaña

 En medio del zafarrancho y de cantidad de noticias, unas más negativas que positivas de la semana que termina, el ex presidente Álvaro Uribe Vélez le colocó la cerecita al pastel cuando se atrevió a hablar por sus mensajes de Twitter, medio que se ha vuelto para él su trinchera, para atacar a los que considera sus enemigos. Sería de tal magnitud ese broche de oro que la opinión pública y hasta sus seguidores quedaron de una sola pieza como diría mi tía, al leer la denuncia hecha por el ex mandatario, ahora senador y aspirante a la vicepresidencia de la república, (según Rosario Guerra de la Espriella),

Víctor G Ricardo

Simplemente ‘Indignante’

Cada día que transcurre trae consigo un nuevo acto de corrupción, lo cual tristemente parece que dejó de ser sorprendente. Muchas veces me pregunto qué pasará en el futuro, cuando hoy ya es evidente que los valores éticos y la moral ya no están presentes en el sector público, y en algunos casos tampoco en la empresa privada, pues han sido reemplazados por el individualismo y el interés particular de enriquecimiento de quién tiene el poder decisivo.

Esteban Jaramillo Osorio 00

Las Dudas que acosan

 Sin exagerar, El Once Caldas fue el peor equipo de la primera fecha. Sin defensa, sin ataque, sin el balón, sin ideas, sin jugadores para destacar. El técnico, Francisco Maturana, en rueda de prensa y con fatiga prematura, expresó su descontento. Variadas interpretaciones tuvieron su disgusto. Para muchos fue un llamado severo a quienes asesoran el club para retocar la nómina. Para otros, fue la cuota inicial de una despedida.