Nada de nervios. Magneto para todos
En mi pueblo, Anserma Caldas, cuando alguien conocido se salía de sus cabales, presentaba cambios notorios en su personalidad o se ponía nervioso, lo sometían a recibir corrientazos de un aparatico que los emitía a través de un par de tubos pequeños, que el paciente debía mantener en cada una de sus manos y aguantar hasta cuanto mas pudiera.










