Un baile loco
No estaba James como hilo conductor, con su frecuencia en el pase desequilibrante que junta líneas, con su indiscutida influencia en el juego grupal y su visión de arco que domina el frente ofensivo. Tampoco Falcao, cuya ausencia se hace sensible con el paso del tiempo, porque ninguno como el frente a la portería. Era otro partido, otro oponente, con necesidades distintas a las de Paraguay cuando












