Las dos caras de la globalización
Por primera vez en la historia del hombre, el mundo -al decir de McLuhan- se ha convertido en una aldea. El avance extraordinario de las telecomunicaciones lo permite: en la sala de nuestras casas, en nuestra habitación u oficina, podemos ver, a través del televisor o por internet, qué ocurre en los más alejados rincones del planeta, sea un partido de fútbol












