CELOS O IRRESPETO… JAMES, RINCÓN Y EL PIBE.
Paralizante la pandemia, ni se previó ni se controló. Dejó al aire tantas miserias, que rebasan la indiferencia, la irresponsabilidad, la negación a su existencia y la belicosidad. Con los derivados propios como la iliquidez, la inseguridad, el desempleo y el hambre, que galopan causando daños.












