Fue bella la noche
Colombia era, en su debut en copa América, un equipo desangelado, sin encanto. Se vio incomodo en el trámite del partido, sin soluciones a los problemas evidentes en la cancha y sin gol para evitar la calamidad de la derrota. Su fútbol no estaba. Llegó entonces la lluvia de reproches, con predicciones de fracaso.











