Entre truenos, aplausos e instrumentos le dijimos adiós a Gabo
Por: Paola Helena Vargas Ortiz “Era lo último que iba quedando de un pasado cuyo aniquilamiento no se consumaba, porque seguía aniquilándose indefinidamente, consumiéndose dentro de sí mismo, acabándose a cada minuto, pero sin acabar de acabarse jamás”. Cien años de soledad. Con esa personalidad fuerte con la que se caracterizaba a los 87 años Gabo, nos dejó a grandes y chicos un legado que recordarán mis hijos, mis nietos y mis… Como…

