¡Dejen la pendejada!
Es día del periodista en Colombia. Es la fecha en que nos gusta celebrarlo a los periodistas, que no coincide con la que la ley determina. Del Congreso los periodistas esperamos responsabilidad y no aplausos.
Es día del periodista en Colombia. Es la fecha en que nos gusta celebrarlo a los periodistas, que no coincide con la que la ley determina. Del Congreso los periodistas esperamos responsabilidad y no aplausos.
Hoy en Colombia y en el mundo vivimos la crisis de la modernidad, el liberalismo y los partidos políticos que constituyeron el trípode sobre el cual durante más de dos siglos se construyó y desarrolló la vida política en Occidente, abriendo el camino para dejar atrás las épocas del poder absoluto,
Los salvajes de verdad, los grupos étnicos que andan por las espesuras vírgenes, con toda seguridad, carecen de instintos bestiales. En cambio, en los conglomerados que se hacen llamar civilizados, los individuos salvajes, pululan. Las ciudades grandes y pequeñas, en todo el mundo,
En Colombia no hemos podido superar el hambre y esto no puede seguir así. Hoy, más de 21 millones de personas no se pueden alimentar de manera adecuada en nuestro país.
El domingo 13 de marzo Colombia celebra sus elecciones legislativas y fuera de eso las consultas que definirán quién va a ser su candidato presidencial que aspire a reemplazar al actual mandatario Iván Duque Márquez.
Tiene toda la razón y está obrando en forma adecuada el presidente de Fenalco y del Consejo Gremial, Jaime Alberto Cabal, al indicar en declaraciones para el periódico El TIEMPO la preocupación por los candidatos que, a la fecha, no han expuesto sus propuestas o programas.
La perversidad del ser humano se incrementa día a día como reflejo de lo que vive en una sociedad donde crece y se desenvuelve. Tras la civilización viene la barbarie. Efectivamente no podemos seguir viviendo de pesares como estirpes condenados a cien años de olvido.
Tres semanas me duró el relativo entusiasmo por la candidatura presidencial de Íngrid Betancourt dentro de la Coalición Centro Esperanza (CCE). Con ella se resolvía la carencia de mujeres y eso la hacía bienvenida.
Pataletas y mamarrachos. Futbolistas que juegan con el sentimiento de la afición y se justifican. Que pasan sin despeinarse frente al juicio riguroso ante el fracaso. Que fabrican fantasías, entre alharacas de gallineros con micrófonos.
Como las elecciones han puesto sobre el tapete la muy profunda crisis económica y social de Colombia y qué hacer para reversarla, se ha vuelto a poner al orden del día el modelo de economía de mercado impuesto en el país. Inclusive, se ha visto a Rudolph Hommes, contra evidencia, echando los mismos cuentos