El Ojo del Halkón Son necesarias clases de urbanidad
Era un mes de marzo, para mejor recordar un jueves santo y mi abuelo materno me entregó un maletín de cuero con cargadera para que pudiera llevar los libros al colegio y una historia sagrada, una cartilla Charry que según él era un poco mas avanzada que mi Alegría de Leer y un librito supremamente pequeño de escasas hojas o páginas que se llamaba Urbanidad de Carreño, que para él, este último era tan importante como los anteriores, pero de básico valor para ser un hombre de bien.









