Los sustos, el VAR y la sangre fría
Que fácil resulta hoy lanzar a Bodhert a la jaula de los leones, por los diez puntos perdidos y la ausencia de triunfos en su estadio. Podrá hablarse de su diseño de juego, de su futbol repetido, de los cambios tardíos, el manejo de los resultados, o las soluciones equivocadas. Pero, para ser justos, no es el único culpable.












