Salto al vacío
Tanto ha hablado la derecha en Colombia de castrochavismo, tanto ha endilgado la palabreja por ahí, que cuando por fin asoma la cara el chavista, pilla a los pastores distraídos tomando tinto. Gustavo Petro es discípulo de Hugo Chávez, no de Fidel Castro, quien poco pinta aquí. Al igual que el difunto coronel, su émulo local quiere mandarse hacer una Constitución a la medida, solo que el caudillo venezolano por lo menos esperó un año antes de convocarla, mientras que Petro querría hacerlo por la vía de un referendo el 8 de agosto de este año,












