El sentir de un joven que salió del Bronx para tallarle un regalo al Papa
Con compromiso, esfuerzo y alegría. Así entraba Mario Díaz al taller dónde se talló la llave de la ciudad que el alcalde Enrique Peñalosa le entregó al papa Francisco en un emotivo evento frente a la Casa de los Canónigos. Mario, de 26 años, es uno de los jóvenes rescatado de la temible calle del Bronx. Y de esa calle precisamente, la madera de una destartalada puerta sirvió para crear una linda llave de la ciudad. Esa transformación fue para Mario el reflejo de su pasado y de su nueva vida.












