LIBRE Y DIRECTO
FUTBOL Y EXTRATERRESTRES
FUTBOL Y EXTRATERRESTRES
Avanza el virus con ataques fulminantes. Desolación. Las dudas se pasean, esperando destellos de vida, en las soluciones que se estudian. “Confinamiento como bendición y no como maldición.” Mueren los médicos, ora la iglesia con el liderazgo del Papa afligido
No me resulta extraño que el fútbol, en crisis, afectado seriamente en sus estructuras financieras y deportivas, busque el salvataje en el gobierno, con pedidos sentidos al presidente Duque para que abra el grifo de la financiación.
Asumiendo que, en este mundo encerrado, solidario, con esperanza, o al borde de la locura, aún no hay control a la furia del coronavirus, me permito razonar sobre una situación secundaria, la del futbol, en especial el colombiano y sus futbolistas, con exigencias injustas para conservar sus salarios.
Imposible despojarlo de su rótulo de histórico. Lo fue en River, en el futbol argentino, en Millonarios y en el mundo de la pelota. Subversivo en su puesto, transgresor de conductas futboleras. No se lanzaba, se estiraba. El primero en jugar con los pies, en un rol de expertos con las manos. Las manos de dios llamaron las suyas sus compatriotas, tan hábiles con las hipérboles para sus ídolos*
Ha sobrevivido el fútbol a graves males durante su larga historia. El FIFA gate, uno de ellos, con descredito y vergüenza en sus dirigentes y sus estructuras. En otras épocas, campeonatos del mundo se frenaron por las guerras y las huelgas, aunque años y años de trampas, violencia y dopaje sin control, no han minado su poder y su influencia entre las gentes que lo siguen.
Que fácil resulta hoy lanzar a Bodhert a la jaula de los leones, por los diez puntos perdidos y la ausencia de triunfos en su estadio. Podrá hablarse de su diseño de juego, de su futbol repetido, de los cambios tardíos, el manejo de los resultados, o las soluciones equivocadas. Pero, para ser justos, no es el único culpable.
La titularidad de un futbolista, por importante que sea en un equipo o en la selección nacional, no se exige, ni se impone, y menos desde los medios. Al contrario, se gana desde el rendimiento, la influencia en el juego y su comportamiento personal.
Sobre la gambeta en estado puro. El arte, el lujo, la magia en el manejo del balón que ha tenido brillantes intérpretes, nos habla en LIBRE Y DIRECTO ESTEBAN JARAMILLO.