Cuando el turismo deja de serlo…
Por razones de trabajo y simplemente por cosas de la vida, cada vez voy con menos frecuencia a mi tierra, a mi Medellín y Antioquia. Pero siempre me llevo sorpresas, pues como les digo a mis amigos, mis paisanos son duros para lo bueno y para lo malo; allá la mediocridad no tiene cabida. Como toda exageración, esto tiene algo de verdad.










