El primer desarme es el de la palabra, sin perder la crítica
En reiteradas oportunidades sentí que el corazón me estallaba de la ira, ante cada ataque armado, ante cada muerte inocente, ante los ataúdes de nuestros héroes, los familiares de las víctimas y de los secuestrados. Fueron muchas las veces que pensé en el ideal de pagar con la misma moneda. Vencer en la guerra.












