Riesgo de fraude electoral está descartado para este domingo
EL NUEVO SIGLO hablo con el Procurador General, el presidente del CNE, al Registrador Nacional y a dos extitulares de esta entidad sobre las garantías que existen en materia de escrutinios y software.
EL NUEVO SIGLO
Bogotá, marzo 07, 2026_ RAM _Los colombianos se preparan para una nueva cita con las urnas este domingo. Ese día elegirán el Congreso que asumirá funciones el próximo 20 de julio y, además, podrán participar en las consultas interpartidistas mediante las cuales distintos sectores políticos definirán sus candidatos únicos.
A pocas horas de la apertura de las mesas de votación, las autoridades electorales y los organismos de control aseguran que todo está dispuesto para que el proceso transcurra con normalidad. EL NUEVO SIGLO consultó a voces autorizadas para hablar sobre las principales inquietudes alrededor del proceso electoral.
Para las autoridades electorales el proceso que culmina este domingo refleja varias fortalezas institucionales como también algunos retos pendientes en el sistema político colombiano. El Registrador Nacional, Hernán Penagos, considera que estas elecciones también abren la puerta a reflexiones de fondo sobre el funcionamiento del actual sistema electoral.
Según explicó el alto funcionario sería conveniente que el próximo gobierno impulse ajustes estructurales que permitan revisar aspectos como las listas, las coaliciones y la forma en que se inscriben las candidaturas. En palabras del registrador, “sería muy interesante proponer modificaciones tanto al sistema político como al sistema electoral”, con el fin de evaluar fenómenos como la inscripción de candidatos o la forma en que se resuelven las inhabilidades y las revocatorias de algunas candidaturas.
Por su parte, el Procurador General, Gregorio Eljach, ha defendido la solidez del modelo electoral colombiano. En su opinión el país cuenta con un sistema confiable que ha permitido elegir autoridades nacionales y territoriales con legitimidad durante décadas. “Colombia tiene uno de los sistemas electorales más confiables del continente”, afirmó, aunque reconoció que toda normativa puede perfeccionarse con el tiempo.
En la misma línea se encuentra el actual presidente del Consejo Nacional Electoral, Cristian Quiroz, quien enfatizó la fortaleza institucional del sistema. Para él, la coordinación entre las diferentes entidades electorales ofrece tranquilidad a los votantes. “Las instituciones son fuertes y sólidas, y eso garantiza elecciones limpias, transparentes y justas”, señaló al referirse a la jornada electoral.
El exregistrador Juan Carlos Galindo también reconoció que el sistema actual presenta rezagos normativos, especialmente porque el Código Electoral vigente data de 1986, pero señaló que, “aun con esas limitaciones, la organización electoral ha logrado llevar a cabo procesos sin mayores problemas jurídicos”. En contraste, otro exregistrador, Carlos Ariel Sánchez, advirtió que decisiones de última hora desde el Gobierno nacional podrían generar confusión en el ambiente político. Aun así, sostuvo que “el proceso se ha mantenido dentro de los márgenes institucionales”.
Garantías electorales
Uno de los temas centrales en la discusión pública ha sido la transparencia del proceso electoral, especialmente en lo relacionado con el conteo y la transmisión de los resultados.
El registrador Penagos, quien ha defendido el sistema de controles que rodea la jornada electoral, explicó que el conteo inicial de votos no depende directamente de la Registraduría. Según detalló, “cerca de 860.000 jurados de votación, ciudadanos seleccionados de distintos sectores, son quienes realizan el primer conteo en las mesas”. Posteriormente, los resultados son verificados durante los escrutinios oficiales por jueces de la República. Según el funcionario, esta estructura multiplica los controles y dificulta cualquier intento de fraude. “Pueden cometerse errores, pero es absolutamente imposible coordinar a tantas personas para alterar deliberadamente el resultado electoral”, afirmó.
Además, Penagos destacó que este año se publicarán por primera vez las cerca de 770.000 actas correspondientes a todas las mesas del país, lo que permitirá a cualquier ciudadano comparar los datos divulgados con los documentos originales.
El procurador Eljach también coincide en que las garantías institucionales son amplias, aunque admitió que en elecciones anteriores se han registrado dificultades. No obstante, explicó que estos problemas han estado asociados principalmente a errores humanos en la lectura de los formularios. “Las dificultades han respondido más a equivocaciones de algunos jurados que a fallas del software o a intentos deliberados de fraude”, indicó.
Desde la perspectiva del Consejo Nacional Electoral, el presidente Quiroz aseguró que el sistema cuenta con múltiples niveles de supervisión. Entre ellos destacó la presencia de miles de testigos electorales que van a representar a los partidos políticos y vigilarán todo el proceso en las mesas de votación. “Los ojos humanos en las mesas son una de las mayores garantías de transparencia”, afirmó.
Por su parte, el exregistrador Galindo destacó que “la Registraduría ha fortalecido progresivamente los mecanismos técnicos del proceso electoral”. Auditorías independientes, misiones internacionales y revisiones por parte de partidos políticos hacen parte del sistema de control. En su opinión, “los procedimientos de preconteo, digitalización de formularios y escrutinio cuentan hoy con importantes garantías de seguridad y transparencia”. El exregistrador Sánchez menciona que siempre se ha garantizado, pero que el problema “es cuando precisamente a última hora van cambiando como las reglas, cuando publican los resultados preliminares, que eso no debería publicarse” sostuvo.
Polémica del software
La discusión sobre el software electoral y el acceso al código fuente fue uno de los debates más intensos durante la campaña, y más por parte del Presidente Gustavo Petro. El tema generó tensiones políticas y cuestionamientos desde distintos sectores de la política del país.
Penagos explicó que el sistema informático utilizado para el preconteo y los escrutinios fue sometido a un proceso de auditoría amplio. Según detalló, “la arquitectura del código fue presentada a auditores de los partidos, organismos de control y observadores internacionales”. Posteriormente, durante varios días, menciona que se realizaron pruebas técnicas con participación de estas entidades.
Además, el funcionario explicó que el sistema fue “congelado” antes de la jornada electoral, es decir, se bloqueó cualquier modificación del código en presencia de testigos. Este procedimiento generó una clave de verificación que quedó en manos de los organismos de control y de los auditores de los partidos. “El día de las elecciones ese código permitirá comprobar que el software que se utilice es exactamente el mismo que fue auditado”, explicó.
Por su parte, Eljach confirmó que funcionarios de su entidad participaron en las revisiones técnicas y aseguró que no se han encontrado evidencias de manipulación. “No hay indicios de que el código fuente haya sido alterado para distorsionar los resultados”, señaló, aunque recordó que el sistema siempre depende en parte de la actuación humana de jurados y escrutadores.
Galindo fue más crítico con la controversia política que ha rodeado el tema. Bajo su opinión, algunas declaraciones públicas generaron desinformación y debilitaron la confianza ciudadana. “El activismo político y los mensajes desinformantes sobre el software electoral resultan censurables porque deslegitiman un proceso que ha sido preparado durante meses”, afirmó.
Sánchez, por su parte, considera que la polémica ha disminuido en las últimas semanas, aunque reconoce que el ambiente político ha generado inquietudes entre algunos sectores. “La gente está nerviosa porque sienten que las reglas han ido cambiando poco a poco”, comentó.
Las autoridades electorales tienen gran confianza en esta jornada, que marca el inicio de un año crucial para Colombia. Se espera una participación masiva que asegure un proceso justo, transparente y democrático.
En última instancia, la ciudadanía será la encargada de depositar su voto de confianza en quienes los representarán. Las autoridades electorales tienen gran confianza en esta jornada, que marca el inicio de un año crucial para Colombia. Se espera una participación masiva que asegure un proceso justo, transparente y democrático. En última instancia, la ciudadanía será la encargada de depositar su voto de confianza en quienes los representarán durante los próximos cuatro años.





