Dayro, las prefiere rubias
Me dicen que anda juicioso. Su tercera hija Shantal y su esposa Marcela, cambiaron su vida. Ambas rubias. El estrés emocional de la competencia lo controla con goles y sus apetitos de triunfo los sacia con títulos. Su amistad con la red agita siempre el debate sobre su presencia en la selección, donde su juego no ha sido sustancioso por los caprichos tácticos.












