OÍDOS SORDOS…
No fue fácil, para Colombia, salir del embeleco de la Copa América. La dirigencia aún llora su partida. Se había anunciado como fuente de reactivación económica y fórmula milagrosa para sofocar los conflictos.
No fue fácil, para Colombia, salir del embeleco de la Copa América. La dirigencia aún llora su partida. Se había anunciado como fuente de reactivación económica y fórmula milagrosa para sofocar los conflictos.
Es innegable que los seres humanos, desde hace muchos años en la historia del pasado, hayamos fortalecido el malsano ejercicio de postergar las cosas y soluciones que fácilmente pueden ejecutarse al instante mismo. Pero no, dejamos para después, muy a pesar de ser conscientes que las metas, objetivos, problemas
Ahora tenemos que a las pérdidas económicas y el desempleo la mayoría de los colombianos debemos sumar la inseguridad, el virus chino, los estafadores y, con motivo del paro y las manifestaciones, el continuo malestar por los daños provocados en las acciones delictivas de vándalos en contra de establecimientos comerciales
Tengo un conocido, de cuyo nombre no me voy a acordar, que me cae bien. Es un tipo generoso, quiere hacer el bien, es muy capaz en lo profesional, ha estudiado mucho y adora los libros. Ahora bien, una de sus características de base es ser de derecha, godo, conservador o el calificativo que se quiera usar.
Un amigo periodista me llamó temprano en la mañana de ayer jueves para que sintonizara la W de Julito y escuchara las declaraciones de un senador del departamento de Risaralda, de apellido Corrales, ingeniero agrónomo y militante del Centro Democrático, según pude deducir al sintonizar la emisora.
Leyendo los titulares de prensa en la mañana de este sábado 15 de mayo, da tristeza y vergüenza ver cómo estamos acabando con un país que ha sido considerado ejemplo no sólo en América Latina sino en el mundo.
El conocido columnista Óscar Domínguez Giraldo recientemente nos sorprendió con el especial relato periodístico «memorias de mayo del 57» sobre los inicios de la televisión en Colombia y la vivencia que de ese medio de la comunicación tenemos muchas personas clásicas
En uno de esos viajes que realizo a Barranquilla por motivos de mi profesión y luego de culminar actividades, llegó la hora del almuerzo, tipo 12:45 p.m.; sin pensarlo dos veces, me dirigí donde Wong, cocinero y propietario de un restaurante de comida china
El protagonismo reciente en Colombia lo han tenido los incendiarios y los calenturientos, de lado y lado, no los tibios. De ahí las decenas de muertos, muchos atribuidos a la Fuerza Pública, otros causados por la ira y la intolerancia de los manifestantes.
El artículo de hace una semana lo titulé «Es la política, estúpidos» y varios lectores me cayeron con sus reclamos. Algunos no conocían de dónde venía la tal frase, que no es la original -la auténtica es «es la economía, estúpido»- que se refiere a un evento político sucedido en los Estados Unidos, que yo di por descontado que era de conocimiento público.