Alfonso Gómez Lugo ¡Buen viaje Alfonsito!
Lo conocí tardíamente, era el día en que él y su familia sepultaban a su abuela paterna. Aterricé en Chaparral y fue la primera persona que vi. Me saludó efusivo. Tenía Alfonso un don, un talento natural para conectarse emocionalmente con la gente de manera instantánea.










