Mauricio y la bellaquería
Faltaba uno. Llegó en su columna de El Tiempo, para agredir, echar cizaña, tergiversar, recordar con equívocos y mentir. Sobre todo, mentir. Mentir para confundir, hacer daño, calumniar. Me refiero a Mauricio Vargas, un pájaro de cuenta que toda la vida ha abusado de los medios de comunicación para apoyar sus intereses políticos y económicos.












