El juego de la gallina ciega
Muchos recordamos el juego infantil de la gallina ciega donde, con los ojos tapados y un palo en la mano, debíamos golpear una olla de barro llena de confites. Era, literalmente, dar palos de ciego para romper la olla y quedarnos con los dulces. En la vida adulta, a veces se viven experiencias semejantes y ahora lo estamos viviendo en Colombia, con el gobierno de Petro.












