De película
Un Festival es como una celebración, como un encuentro cordial, como una comunión de un grupo de gentes a quienes los une una afición, un arte. Se habla de festival de Teatro, de festival de Poesía, de festival de Cine.
Un Festival es como una celebración, como un encuentro cordial, como una comunión de un grupo de gentes a quienes los une una afición, un arte. Se habla de festival de Teatro, de festival de Poesía, de festival de Cine.
Una imagen vale más que mil palabras. Este fin de semana la televisión, los diarios, hasta las cadenas radiales a través de sus corresponsales de guerra y sus espeluznantes narraciones, nos tuvieron en vilo.
Las caricaturas y los memes expresan ideas relámpago, ocurrencias, inspiraciones, mensajes que de otra manera exigirían para sus creadores, decenas o centenares de palabras. Quienes las o los ejecutan, la mayoría de las veces logran transmitir gracia, sonrisas, humor.
Ni más faltaba para que no fijara mi atención en uno de los temas que vuela de boca en boca. El que tiene relación con una de las obras de más significado para el desarrollo del sector eléctrico en el país, que contribuiría como el que más a su desarrollo industrial y por consiguiente a su economía.
Las cartas se embolatan. O no llegan nunca. O llegan tarde, tardísimo. O se quedan atrancadas en Panamá, que ya es lo último en guarachas. La carta de Santrich en la historia seria y picaresca de nuestra Colombia amada, va a ser tan popular y folclórica como la Carta a García.
Con las informaciones conocidas a través de las redes sociales y los medios de comunicación, no se puede asegurar que los asesinatos de seis personas consideradas como líderes sociales por sus respectivas comunidades, en lo que va transcurrido del año, obedezcan a muertes ordenadas por grupos organizados para amedrentar a quienes protestan por las condiciones vulnerables en que viven.
Yo soy Bachiller del Colegio de Nuestra Señora de Manizales. En noviembre de 1958 -de ello hace sesenta años- se me entregó el título respectivo. O sea que entre el 13 de junio de 1953, día en que el General Gustavo Rojas Pinilla derrocó a Laureano Gómez y el 10 de mayo de 1957 que entregó el poder, presionado por un paro cívico orquestado por los empresarios y por políticos de los Partidos Conservador y Liberal, yo estudiaba en Nuestra Señora
El 24 de noviembre del año dos mil diez y seis de nuestra era, hacia el mediodía, se firmó en el Teatro Colón de Bogotá, por Juan Manuel Santos, en representación del Estado colombiano, de una parte, y Rodrigo Londoño, Timochenko, en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, de la otra, el documento por medio del cual se declaró terminado el conflicto armado que durante cincuenta y tres años asoló el territorio colombiano.
Salir de Estambul y comenzar el inventario de lo que la ciudad nos suscitó, es un entretenido ejercicio para emprender animoso el largo periplo por tierras de Turquía. Las carreteras turcas y el cómodo vehículo hacen de los recorridos plácidos itinerarios.
Para ingresar a las Mezquitas hay que despojarse del calzado. Se puede entrar con los pies descalzos o con medias o cubierta estas con algún elemento, como unos zapatones quirúrgicos. Depende del grado de escrupolisidad de cada quien, porque por el trajín las alfombras pueden quedar impregnadas de suciedades o bacterias