Protestas, pero sin encapuchados
Colombia afrontará el próximo jueves, 21 de noviembre, marchas y un paro nacional de protesta social en contra del actual gobierno que preside Iván Duque Márquez desde hace más de un año y tres meses.
Colombia afrontará el próximo jueves, 21 de noviembre, marchas y un paro nacional de protesta social en contra del actual gobierno que preside Iván Duque Márquez desde hace más de un año y tres meses.
Todo parece indicar que los delincuentes no duermen y muy por el contrario aprovechan el tiempo para tumbar al que se deja. Eso es lo que estamos viendo en la presente época cuando el colmo y a la vez ingenio de los falsificadores de billetes en Colombia llegó al extremo; ahora están timando con billetes medio falsos.
Todo parece indicar que los delincuentes no duermen y muy por el contrario aprovechan el tiempo para tumbar al que se deja. Eso es lo que estamos viendo en la presente época cuando el colmo y a la vez ingenio de los falsificadores de billetes en Colombia llegó al extremo; ahora están timando con billetes medio falsos.
En los 2 municipios del Departamento del Huila así como en el resto de Colombia las necesidades son las mismas que se presentan en las regiones eminentemente con vocación agrícola y ganadera.
Por una parte deseo asegurar que somos muchas las personas que pensamos que las encuestas especulan, confunden y hasta manipulan; lo anterior lo aseguramos en razón a que en la mayoría de los pronósticos no aciertan.
A lo largo y ancho del país actualmente algunos miembros de la clase política de Colombia exponen sus programas o iniciativas con énfasis en medidas para acabar la inseguridad ciudadana mediante aumento de penas y más miembros de la policía.
Con motivo del primer año de la administración de Iván Duque Márquez es indiscutible que existen muchos temas pendientes o como dicen algunas personas hay numerosas «papas calientes» sobre asuntos concretos que afectan en lo económico, social y hasta en el diario vivir de la mayoría de los colombianos.
Son unas auténticas encrucijadas a las que son sometidas miles de personas en Colombia y en otros países por la acción delictiva de individuos que prestan dinero mediante el sistema conocido como el «gota a gota».
Las imágenes transmitidas hace unos días en los noticieros de la televisión de un grupo de miembros de la Policía Nacional de Bogotá que decomisaban los artículos a unas personas que trataban de venderlos en plena vía pública en la popular zona de San Victorino nos hizo recordar el suceso de hace unos años en que miles de ciudadanos reclamaban un mejor servicio del transporte masivo en el Transmilenio bogotano
La tragedia de Rosas, en el departamento del Cauca, es otro lamentable hecho ocurrido en el país que bien se pudo haber evitado; así es y más claro no se puede decir. Es que las tragedias por construir en zonas de alto riesgo son acontecimientos más que anunciados y los alcaldes municipales tienen la mayor y más directa obligación de impedir estos asentamientos humanos con medidas drásticas.