¿Suicidio a la vista?
Tengo un par de corresponsales que van a descartar lo que sigue, diciendo que pienso con el deseo, y dadas las sorpresas mayúsculas que nos trajo 2016, tomo nota. Nada es imposible cuando de electores emberracados se trata. Pero no por haber visto locuras puede uno descartar la razón y empezar a pensar, no ya con el deseo, sino con el miedo y el desconcierto.












