En defensa de los malos
Aterrados por las bandas de piratas urbanos capaces de asaltar buses y estaciones repletas de gente, los ciudadanos decidieron hacer justicia por su propia mano.
Aterrados por las bandas de piratas urbanos capaces de asaltar buses y estaciones repletas de gente, los ciudadanos decidieron hacer justicia por su propia mano.
He asistido a los estrambóticos funerales de dos escritores que no podrán olvidárseme nunca. El de Manuel Mejía Vallejo en Medellín, hace muchos años, y el de Óscar Collazos el pasado sábado en la noche, en Cartagena.
El mismo guión del mundial, con sus inconfundibles señales de identidad. Colombia, en el último ensayo antes de la copa, tuvo su característico juego combinativo, de una banda a la otra, con pases largos y profundos, en verticalidad a ritmo sostenido, intensidad en cada jugada y propuesta de ataque permanente, pero sin la adecuada definición ante la red.
En momentos en que se habla del famoso proceso de paz que se adelanta en La Habana entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC, hay una serie de inquietudes entre la gente de bien, sobre la inseguridad y la violencia que tienen aterrorizados a gran parte de la población.
Me sorprendió la muerte de Adrían Hernández, el exitoso expresidente del Comcel, hoy Claro. En 2003 la revista Gestión me contrató para publicar 12 crónicas sobre los líderes en Colombia, y Hernández fue elegido en el área de Mercadeo. Hace unas semanas leí el trágico rumbo del ejecutivo en Semana y pienso, de nuevo, que la vida
Quienes vivimos fuera de nuestro país, tenemos otra percepción de la información cotidiana. Esta deja la impresión que fuera pautada por la clase política y quienes han administrado a Colombia a costa del erario, del cual los únicos beneficiados son los corruptos, con la complicidad de los monopolios informativos, que soterradamente censuran a periodistas que intentan denunciar.
El cadáver de la abuela en medio del salón, 24 bombillos, de esos modernos que brotan de las paredes, iluminaban la sala; a la cabeza del ataúd, un cristo descrucificado como queriendo invocar libertad, la libertad de quien termina su existencia; acompañaban al cristo, a sus lados, dos lámparas queriéndolo proteger de algo o de alguien
La Constitución del 91 resalta que son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, entre muchos otros. Estas previsiones no solo están escritas en el papel, sino que se convierten en un tema prioritario para la sociedad colombiana.
Sobre el papel la propuesta es muy atractiva. Es de las Farc y a ella se sumaron partidos y movimientos políticos como el Polo Democrático y la Marcha Patriótica, ONG, promotores de derechos humanos y líderes de opinión de diferentes tendencias.
En las numerosas entrevistas que concedió el inolvidable Otto Morales Benítez, a lo largo de su fecunda existencia, el periodista que lo llevó con más habilidad a hablar solamente del arte de escribir –que él llamaba “esa larga y humilde paciencia”– fue el experimentado colega Edgar Artunduaga Sánchez.