Silencio: un acto de madurez
Vivimos en una época donde la autenticidad se confunde, con demasiada frecuencia, con la impulsividad. Decimos lo que pensamos “sin filtro”, convencidos de que estamos siendo fieles a nosotros mismos, cuando en realidad lo que hacemos es dejar que nuestras emociones no gestionadas dicten nuestras acciones.












