El Ojo del Halkón Un país al garete
Un viejo sabio que era Frutoso Inés de los Santos Apóstoles Sánchez (mi abuelo), decía meses antes de morir que uno no deja de aprender y que la humanidad le da a cada momento una sorpresa, dejó este mundo terrenal faltándole dos meses para cumplir 100 años. Y agregaba, no hay nada más peligroso que al momento de partir de este mundo uno esté acompañado de un matasanos (médico), un abogado, un cura o un político.












