Antioqueños: ni demonios, ni santos
Hablo de mi gente, los antioqueños, y lo hago teniendo presente la implosión del tristemente célebre edificio Mónaco, el símbolo arquitectónico de Pablo Escobar, uno de los más conocidos “hijos de la montaña”, a quien le gustaba que sus cercanos lo llamaran Carlos J. Echavarría, f










