El futuro es hoy
Con la necesidad de vivir presente y futuro al tiempo, dada la urgencia para conformar un equipo competitivo para el próximo año, confronta el Once Caldas los últimos compases de un torneo frustrante, provocador, para el olvido.
Con la necesidad de vivir presente y futuro al tiempo, dada la urgencia para conformar un equipo competitivo para el próximo año, confronta el Once Caldas los últimos compases de un torneo frustrante, provocador, para el olvido.
Al amparo de los empates, en medio de nerviosa expectativa, sobrevive Colombia pujando por clasificar al mundial, sin identificar la forma ideal de jugar. *Desorientada, la selección excita en los tramos finales de los partidos, cuando se sacude de los miedos, invade zonas de ataque, pone el partido patas arriba y convierte a los porteros rivales en figuras*.
Decenas de errores frente a la portería se han visto a lo largo de la historia, de futbolistas calificados por sus estadísticas, como goleadores. No es el de Zapata, contra Uruguay, el único. Infalibles no son los delanteros, así gocen algunos del privilegio de resolver con acierto la mayoría de las jugadas frente al portero.
Se eleva de nuevo el termómetro emotivo de la selección, desde el primer toque, con el espléndido video de los niños, hijos o parientes de los futbolistas, regocijados con espontaneidad, candor, alegría y desparpajo, propios de su edad, celebrando la citación del cuerpo técnico. Idea bien “craneada”.
Con James Rodríguez protagonizando “el Gran escape: es dueño de sus decisiones y de su vida. Con Falcao y su nueva reinvención, que pone a sus hinchas de pies, una vez más. Y una vigilia deliciosa, previa a las fechas FIFA, en medio de especulaciones sobre convocatorias, por el rendimiento destacado en el exterior de algunas de las principales figuras,
Está en crisis de liderazgo el Once Caldas, con incapacidad para disimular con futbol y resultados, lo que los dirigentes en su encierro deciden, originando un alto nivel de confusión. Siempre, desde la cúpula, se ignoraron las advertencias sobre malas inversiones en jugadores y entrenadores de discutida capacidad, dándole vuelo a empresarios sin decencia al recomendar.
En tiempos del tik- tok, el resonante retorno del tac- tac, versión moderna del toque- toque, que en el pasado tantas alegrías trajo. A la antigua, con la pelota en los pies, ejecutando los movimientos de manera correcta, en velocidad, como demostración clara de que el talento no es secundario.
En cinco fechas, cinco técnicos despedidos, en el baile de los derrotados en el futbol colombiano. Contratados como buenos, como cabezas visibles de ruidosos proyectos, cayeron en desgracia, como chivos expiatorios, sin justificar con rendimiento su permanencia.
Perjudicial y prolongado se torna el debate James-Rueda y la selección, que algunos informadores llaman conflicto, en la típica obsolescencia del periodismo con rigor. No puede someterse el combinado nacional a los caprichos de un futbolista, si su presencia actual en los terrenos de juego es irrelevante.
Cuando ataca la violencia en los estadios, generada por el odio, todos pierden…O perdemos. Es una lacra que sobrevive por la tolerancia. A cada escándalo, soluciones temporales con discursos vacíos de oportunistas y politiqueros, e indiferencia de los dirigentes futboleros.