jueves mayo 23 de 2019

Bogotá pone en marcha plan de acción para enfrentar “Fenómeno del Niño”

30 julio, 2014 Bogotá

La Secretaría de Ambiente, el Instituto Distrital  de Gestión del Riesgo y Cambio Climático, IDIGER, y el Jardín Botánico José Celestino Mutis cuentan con un plan de acción para enfrentar el Fenómeno el Niño en Bogotá, dentro del cual se encuentran medidas como la recuperación de quebradas, los planes de suministro de acueductos, las campañas de prevención de incendios forestales, el plan de adaptación y mitigación del riesgo, entre otras.

La secretaria de Ambiente, Susana Muhamad, anunció que  los puntos principales para enfrentar este fenómeno son la oferta hídrica, los embalses, los acueductos veredales, los riesgos energéticos, los incendios forestales, las enfermedades respiratorias, y una adaptación constante al cambio climático.

Respecto a una posible reducción de la oferta hídrica, la zona de Chingaza tiene garantizado el abastecimiento de este recurso, sin embargo, el Distrito hizo un llamado a toda la ciudadanía para ahorrar agua con el fin de garantizar el abastecimiento en caso que el fenómeno del niño se extienda o su dimensión esté por encima de lo esperado.

De igual manera, el Distrito instalará una mesa técnica donde estarán autoridades ambientales, autoridades regionales y locales en Gestión de Riesgos que permitan realizar una valoración permanente de los embalses que surten a Bogotá con el propósito de ir definiendo usos prioritarios y volúmenes de agua para su abastecimiento.

Para los acueductos veredales, localizados en zonas más vulnerables a la sequía, como medida preventiva se tiene dispuesto hacer un suministro de agua a través de carrotanques.

En cuanto a los posibles riesgos energéticos, Bogotá depende del sistema de interconexión nacional de energía, por lo que aún no se prevén situaciones que signifiquen racionamiento, pero puede presentarse aumento en las tarifas, al entrar a operar las termoeléctricas en el país.

Para la mitigación de posibles incendios forestales en zonas susceptibles como los Cerros Orientales, se tiene previsto acciones de comunicación, líneas de atención específica al 123 para identificar conatos de incendio y el aumento de los vigías ambientales y brigadas especiales de apoyo para la prevención y el manejo de conatos de incendios en la ciudad.

Igualmente, se recomienda a la ciudadanía no hacer fogatas a cielo abierto, no quemar basuras y no votar cerillos entre otras; así mismo, avisar oportunamente a la línea de emergencia 123 en el caso de posibles incendios o quemas.

En las localidades de  Usaquén, Chapinero, Santa Fe, San Cristóbal, Usme, Rafael Uribe Uribe, Ciudad Bolívar y Sumapaz, se pueden presentar enfermedades respiratorias por material particulado debido a la cantidad de vías destapadas y áreas erosionadas. En este sentido, es necesario tomar acciones para humectar dichas vías.

Asimismo, el tiempo seco puede generar olores y vectores por la menor dilución de aguas servidas en canales y cuerpos hídricos, para lo cual se trabajará en un constante monitoreo ambiental y de salud pública y de limpieza de canales y quebradas.

En lo que tiene que ver con el arbolado, el Jardín Botánico ha manejado el riesgo de volcamiento en 5.900 árboles a lo largo de la administración de la Bogotá Humana; ha sembrado otros 53.280 en espacio público y privado, y ha hecho tratamiento sanitario a 8.450 más, lo que equivale al 84,0% del avance de la meta establecida para el cuatrienio. El arbolado está prestando un mejor servicio ambiental que debe servir para mitigar los efectos del fenómeno.

Finalmente, el gobierno de la ciudad ratifica que Bogotá se está preparando preventivamente para los impactos, y que la gestión de prevención y adaptación de la ciudad al cambio climático es un ejercicio de gobierno constante. De acuerdo al Plan Regional Integral de Cambio Climático los efectos de Niño y Niña en la región Bogotá Cundinamarca van a ser cada vez más intensos, por lo que el proceso de adaptación es urgente.

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