jueves noviembre 26 de 2020

Alteración de la deglución, trastorno que afecta la calidad de vida

02 septiembre, 2014 Salud

Según un estudio de la Universidad del Rosario, no existe un consenso sobre los factores que se deben tener en cuenta para determinar el pronóstico de la disfagia y, en consecuencia, se requiere de un mayor esfuerzo de investigación en esta área.

La disfagia genera un impacto negativo en la dignidad de la persona, su autoestima, su seguridad, su relación con otros, su capacidad laboral y puede desencadenar depresión.

Bogotá, septiembre 2 de 2014. El placer a la hora de comer es una de las experiencias personales y sociales más agradables. Sin embargo, para quienes tienen disfagia o alteración de la deglución, este es un gozo que no pueden disfrutar y que afecta en gran medida su calidad de vida.

La disfagia afecta entre el 27% y el 50% de los pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular y según la OMS ocurre principalmente en adultos de mediana y avanzada edad.

En Colombia el accidente cerebrovascular tiene una prevalencia de 500 a 800 personas por cada 100.000 habitantes (proporción de la población que padece la enfermedad) y una incidencia de 120 individuos por cada 100.000 (casos nuevos).

Aunque esta alteración impacta de manera negativa las relaciones personales y el entorno familiar y social de quienes la presentan, aún no existe un consenso sobre los factores que se deben tener en cuenta para determinar su pronóstico, concluye el estudio Factores pronóstico de la disfagia luego de un ataque cerebrovascular: una revisión y búsqueda sistemáticas del Grupo de Investigación de Ciencias de la Rehabilitación de la Universidad del Rosario.

Efectos de la disfagia para el paciente y su entorno

La alteración de la deglución es una dificultad para comer que incide negativamente en la calidad de vida, en la medida que alimentarse no solo es una actividad básica cotidiana, sino también un hecho cultural y social vital para todas las personas, explicaron Janeth Hernández, Laura Rodríguez, María Camila Gómez y María Fernanda Sánchez, investigadoras que realizaron el estudio.

La disfagia sicológicamente genera la disminución de la dignidad de la persona, su autoestima, su seguridad, la relación con los demás y puede desencadenar depresión. La depresión asociada a la dificultad para comer afecta la recuperación funcional de los pacientes, puesto que impacta su motivación y rasgos cognitivos asociados con el aprendizaje y el procesamiento de la información.

La disfagia restringe también la actividad física y la capacidad laboral, limitando así la participación social de la persona, generando pérdida de independencia y cambios en su entorno social y familiar.

Adicionalmente, se puede afirmar que afecta la calidad de la relación del paciente con su cuidador o familia, lo que lo puede llevar al aislamiento, exclusión y ansiedad durante las instancias de alimentación, indicaron las investigadoras de la Universidad del Rosario.

Tratamiento de la disfagia

El fonoaudiólogo es el primer profesional involucrado en la evaluación y el manejo de los desórdenes de la deglución. Su experticia en desórdenes de la comunicación y en las interacciones comportamentales, le posibilita identificar los factores que pueden afectar la toma de decisiones en el manejo de los pacientes que han sobrevivido a un accidente cerebro vascular.

La identificación temprana de aquellos pacientes que tienen un bajo potencial de recuperación de la disfagia puede ser altamente benéfica, especialmente cuando se deben tomar decisiones relacionadas con la vía de alimentación, el tipo de consistencia y volumen del alimento, el tiempo de hospitalización y el momento en que se pueden dar de alta del hospital, aclara el estudio.

Es necesario que el fonoaudiólogo formule indicadores de pronóstico en disfagia que sean significativos, científicamente soportados, generalizables e interpretables, y que provean información sobre la evolución clínica del paciente y la estimación de la probabilidad de su recuperación.

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