¡Salud doña Salud Hernández!
¡Salud Doña Salud Hernández! Usted no sabe quién soy yo y la verdad es que eso me tiene sin cuidado. No sé si va a leer lo que voy a escribir en seguida, pero puedo adivinar que no tendrá consecuencia alguna el hecho de que estos párrafos lleguen o no a su conocimiento.










