Legitimidad
En un desayuno de trabajo que tuvimos hace poco sobre el tema de la guerra contra las drogas y cómo salir de ella, la carencia de legitimidad en Colombia se citó con frecuencia. En efecto, un colombiano que viaja a un país desarrollado se detiene en todos los semáforos, no se le ocurriría ofrecer dinero a un policía ni menos ofenderlo con frasecitas como “usted no sabe quién soy yo”, pero llega al país y cambia de chip. Este ciudadano sin duda intuye que el Estado colombiano sufre de baja legitimidad.












