¿Quién llama a mi puerta?
La selección, que vuelve con tareas de ajuste a días del mundial, y con ella Pékerman al frente dispuesto a encarrilar otro sueño. La nómina básica, con reparos y aprobaciones, es el punto de partida para polémicas encendidas, con múltiples criterios, que se alimentan de encarnizadas críticas en los medios. Desde allí, al entrenador lo atacan por tierra, mar y aire, quienes le declararon la guerra desde su llegada, porque desplazó a preferidos y a manipuladores.











