La reforma pensional, ¿dará en el blanco?
La lógica de un sistema de pensiones es ahorrar una parte del ingreso obtenido durante la época económicamente productiva, para enfrentar luego los tiempos sin trabajo ni ingreso, como jubilado o pensionado
La lógica de un sistema de pensiones es ahorrar una parte del ingreso obtenido durante la época económicamente productiva, para enfrentar luego los tiempos sin trabajo ni ingreso, como jubilado o pensionado
Lo que está viviendo Francia en cabeza del presidente Macron evidencia una vieja verdad, que el poder y la vanidad son realidades hermanadas en la psique de las personas, presentes en el desenvolvimiento de la política y de la vida social en general.
Colombia desde tiempos prehistóricos ha tenido en su alma la minería y los minerales; basta visitar el Museo del Oro. Para España éramos oro y nada más. Luego vendría el carbón y ya en el siglo pasado, el petróleo y finalmente el gas. Históricamente la minería ha sido la fuente, la base permanente, de nuestra riqueza, especialmente el oro.
Para qué la tierra, es una pregunta tan vieja como la civilización. Y Colombia se la ha hecho repetidamente. El gobierno Petro no ha sido la excepción, es más la quiere volver una prioridad.
En Gustavo Petro se expresa, se resume el cruce de caminos, el trancón de cambios que vivimos hoy en Colombia. Estamos en un cruce lleno de conflictos e incertidumbres, temores y esperanzas, con un horizonte de claroscuros, de nubes que pasan y claros que se entreabren en el cielo, que se despeja para volverse a cerrar.
El centro si existe como realidad socio política, como expresión de un talante humano, no como simple y oportunista estrategia electoral. Es más, constituye el cimiento que sustenta la democracia filosóficamente liberal, alejada de los personalismos («mesianismos») propios del populismo
De todo corazón hubiera querido tratar un tema distinto a la presidencia de Gustavo Petro, pero en su gobierno empiezan a suceder y a plantearse cuestiones, frente a las cuales no puedo callar.
Estamos hablando del proyecto de reforma política del gobierno Petro y concretamente de las dos amenazas que encierra y que para la política pueden ser mortales, el clientelismo y el caudillismo, y ambas asoman sus orejas en su articulado.
Gustavo Petro es hoy la principal víctima de su (grandi) elocuencia. Se extasía oyéndose a sí mismo, cuando le habla no a sus compatriotas, tampoco a la humanidad, sino a «La Historia», así con mayúsculas, o tal vez más modesto, a su ego inmarcesible.
2022, es el año en que se hicieron patentes y de manera simultánea tres crisis de marca mayor; si cada una en sí es preocupante, juntas adquieren un perfil de tsunami: la ambiental, la geopolítica de la guerra y la económica de la inflación, cocinadas en la olla común de una globalización que empezó por abrirle la puerta a una pandemia que rápidamente y por primera vez en la historia