viernes noviembre 27 de 2020

LA BARCA DE CALDERÓN

18 diciembre, 2013 Opinión William Calderón Z.

William Calderon

Por William Calderón

Entre externadistas

La disputa jurídica  por la suerte de la alcaldía mayor de Bogotá enfrenta también a dos pesos pesados de la justicia colombiana: se trata del ex-constituyente Jaime Castro y el jurista Julio César Ortiz, fundadores de la revista “Cabildo”,  vocero de la democracia capitalina.

Castro y Ortiz son compañeros de múltiples debates académicos en los campos  administrativo y constitucional, respectivamente. El primero,  profesor emérito del Externado en Derecho Constitucional, Castro en al administrativo, en el mismo claustro.

En lo deportivo

Rivalizan tambiéne n lo que tiene que ver con los equipos capitalinos Santafé y Millonarios, pero sin barras bravas. Ortiz ama la divisa azul con  Noemi,  la del 14 veces campeón, equipo donde jugaron en época del dorado  los estelares   D’Stéfano y Pedernera. Castro emblemático y apasionado, con su camiseta muere por la roja santafereña,  con Daniel Samper, que vistieron en el pasado Panzuto, Perazo, Reznik y Sekularak. Ambos bien casados: Castro con la ex-consejera Clara Forero y Ortiz con la distinguida dama manizaleña Ana María Echeverri, hija del inolvidable cirujano Gerardo Echeverri Garcia.

¿Arbitro y juez?

Los dos se encuentran ahora frente a frente con el tema del destituido alcalde Gustavo Petro. Mientas Castro enfila baterías como el que-más. Mete memoriales formula declaraciones y escribe editoriales, Ortiz le pone el pecho a la defensa como si se tratara de una final ente Millonarios y Santa Fe, en donde Juan Manuel Santos actúa como árbitro (?) y el chaparraluno Gómez Mendez como juez de línea sin banderín.

Vidas paralelas

Como en la obra de Plutarco Castro y ortiz, tienen sus propias vidas paralelas, coincidencia simpatica el hecho notorio que mientras el hijo de Jaime, Mauricio Castro Forero fué el agente interventor de Salucoop, Julio Cesar actua como abogado del mismo grupo.

En tertulia

Castro y Ortiz  asisten religiosamente a la tertulia dominical de ”Los Pajaros Dormidos», en donde también intervienen, entre otros personajes, el exministro Alvaro Leyva y el jurista Climaco Giraldo, como ocurrió  el  último domingo  cuando abordaron “El torpedo constitucional» con el 3050 del 81.

Fue el acto legislativo N° 1 de 1979 demandado por los juristas Manuel Gaona Cruz, Tarcisio Roldán Palacio, Oscar Alarcón Núñez, Antonio José Cancino Moreno y Jota Clímaco Giraldo Gómez. La Corte Suprema que por entonces oficiaba  como guardián de la Constitución Política, en sentencia acordada el 31 de octubre del 81, dia de las brujas, declaró inexequilbe la reforma constitucional contenida en ese acto.

Lo mismo que antes

La Corte Suprema de Justicia, en Sala Plena, recomendó el 3 de noviembre del 81, por unanimidad, la excepción de inconstitucionalidad del decreto torpedo del 2 de noviembre por considerar que para decidir la inexequibilidad de la reforma Turbay bastaba la mayoría absoluta.

De Manuel Urueta a Gómez Méndez

Para ese entonces, Manuel Urueta actuaba de  escolta jurídico de Palacio como cualquier «mosco en vaso de leche». El hecho histórico que  se repite ahora con la intromisión de Gómez Méndez, el sacro rumiante de la juridicidad colombiana y  en  gavilla gobierno,  alcaldía  y  fiscalía,  pretendiendo ahora  repetir lo que le hicieron con Orlando Vásquez Velásquez al procurador Ordoñez Maldonado, recordándonos el «a sangre y fuego» in ilo tempore, pero en otro formato.

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